viernes, 1 de junio de 2012

La Primavera mexicana, ¿empieza a florecer? - Por Marta Molina


En la vida cotidiana, en las tiendas, en los taxis, en el mercado, en los restaurantes, en los cafés y en las filas del metrobús se oían conversaciones entre ciudadanos de distintas edades que daban una victoria indiscutible a Enrique Peña Nieto para las presidenciales. “O algo grande pasa, o gana”. Y este “algo grande pasa” se refería más bien a un episodio de violencia, algo preocupante, una insostenible situación de tensión. Pero no fue así. Lejos de toda especulación, los protagonistas de este “o algo pasa” fueron los jóvenes mexicanos, los estudiantes, los universitarios. Han sido ellos los que se han puesto en la agenda política del país, los que reivindican que no hay nadie que gane antes de las elecciones.

El Mayo mexicano empezó en forma de movilización estudiantil acaparando la recta final de la campaña para las presidenciales en el país. A 40 días de las elecciones, el hartazgo de los universitarios provocado por la manipulación informativa y la imposición de un candidato por parte de las elites empresariales y mediáticas en plena campaña electoral ha sido el detonante para empezar a movilizarse.

La tarde del 23 de mayo en la que 20.000 estudiantes de distintas universidades, públicas y privadas marcharon durante más de 4 horas por las avenidas más transitadas de la Ciudad de México fue precedida por distintos episodios de protesta que fueron detonantes para que hoy hasta se hable de “La Primavera Mexicana” haciendo alusión al inicio de las revueltas en el norte de África a finales de 2010.

Javier Sicilia: “es la revuelta de la inteligencia frente a la barbarie”

A las 6 de la tarde era la hora de encuentro. El punto: el monumento de la Estela de Luz –que ya provocó polémica en su momento por los mil millones de pesos que invirtió el gobierno para su construcción- . Los estudiantes se apropiaron de este símbolo de la corrupción para iluminarlo con sus demandas democráticas marcando la agenda política del país en un momento preelectoral clave.

A esa hora habían llegado unos 500 estudiantes a la cita a la que también acudió el líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), el poeta y periodista Javier Sicilia. Llegó para darles su apoyo en la marcha y dirigirles unas palabras bien emotivas y inspiradoras durante las cuales también recordó a su hijo Juanelo asesinado el 28 de marzo de 2011 y que seguramente, de no estar muerto, marcharía con ellos: "Yo quisiera ver a mi hijo aquí. No lo puedo ver, pero lo veo en los miles de muchachos que están acá"

Sicilia inspiró un movimiento que empezó a sacudir el país hace un año pidiendo el fin de la guerra contra las drogas, de la violencia y justicia para las víctimas. En referencia a la protesta estudiantil añadió que "estamos en un parte aguas histórico, una crisis civilizatoria mundial. Están saliendo las fisuras del Estado y de la economía que se desmorona para empezar a construir lo nuevo”.

El poeta expresó su emoción en palabras: “Lo estábamos aguardando. Se hicieron esperar, pero nunca es tarde. Ellos son los que están luchando por el presente, es la revuelta de la inteligencia frente a la barbarie. No son menores de edad. Son nuestros mayores de edad y están peleando por lo que nosotros les hemos quitado, su presente. Es una lección maravillosa y aquí estamos para apoyarlos”.
 
La demanda principal de los estudiantes “Yo soy 132” coincide con el último punto del Pacto Nacional por la Paz que Javier Sicilia propuso en el Zócalo el 8 de mayo de 2011, cuando empezaba el MPJD: la reforma política, una democracia representativa, la democratización en los medios de comunicación y una política de Estado en materia de telecomunicaciones que rompa los monopolios y genere una amplia apertura no sólo a la competencia sino al fortalecimiento de los medios públicos.

En este sentido parece que el Movimiento que cumplió un año el pasado 28 de marzo encontró en los universitarios y los jóvenes los aliados perfectos para recuperar el tejido social mexicano, una alianza estratégica clara con la fuerza moral necesaria para la reconstrucción del país.

El “detonante” de la Ibero convertido en Trending Topic

La historia en hechos empezó hace dos semanas, el pasado 11 de mayo, durante un meeting del candidato Enrique Peña Nieto (EPN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Universidad Iberoamericana (Ibero), una de las privadas más prestigiosas del país. Los estudiantes increparon al galán que aspira a ser presidente de México y a devolver al PRI el poder hegemónico perdido hace 12 años. Le gritaron “¡Cobarde!”, “¡La Ibero no te quiere!” , “¡Asesino!”, recordándole la brutal represión que ejerció contra los campesinos y floristas que se movilizaron en San Salvador Atenco en 2006, cuando era gobernador del Estado de México: uno de los episodios de violencia más fuertes durante su mandato que provocó el asesinato de dos jóvenes, la detención de 350 personas -entre ellas 10 menores de edad- y violaciones sexuales a 26 mujeres.

Con el objetivo de evitar escándalos mediáticos y proteger su figura como candidato electoral frente al descrédito que mostraron los estudiantes, el PRI les acusó de ser agitadores pagados por el candidato de izquierda a la presidencia mexicana Andrés Manuel López Obrador (AMLO) del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Además, el duopolio mediático que domina el 95% de las concesiones televisivas en México, Televisa y TV Azteca les siguió el guión en su afán de divulgar un “no ha pasado nada” a la sociedad y no visibilizaron la protesta estudiantil en contra del candidato que ellas mismas se habían encargado de construir como “ganador” durante el proceso preelectoral.

Pero a los asesores de EPN y al duopolio mediático se les escapó un detalle: los videos sobre lo ocurrido grabado de forma casera por muchos de los estudiantes empezaron a circular de forma viral por internet y en las redes sociales evidenciando que las grandes cadenas televisivas seguían sin informar sobre lo realmente ocurrido y vendiéndolo como un “éxito de campaña”.



 
La primera respuesta de los estudiantes a este ejercicio de manipulación informativa no se hizo esperar. Al cabo de 3 días, el 14 de mayo, 131 de ellos colgaron un video en You Tube donde se identifican con su carnet de estudiantes, y aseguran que nadie les ha pagado por increpar a EPN. En el video insisten en que no responden a ningún partido político y expresan sus desprecio a la gestión del ex gobernador del Estado de México y a la evidente manipulación informativa. El video ya tiene más de un millón de visitas a día de hoy.

En ese punto, jóvenes de otras universidades decidieron apoyar la causa de los estudiantes de la Ibero quienes evidenciaron la relación de EPN con las élites del poder mediático y la falta de equidad en las campañas políticas. De ahí adoptaron el nombre de #YoSoy132, “ -porque se unían, como uno más “en conjunto”, a ellos-.

Ese día nació una movilización estudiantil bajo un nombre en forma de hashtag que se ha extendido por la red convirtiéndose en Trending Topic mundial durante más de seis días y llamó a movilizaciones masivas por la calles de la Ciudad de México como la del viernes 18 convocada por las cuatro principales universidades privadas: la Ibero, la Anáhuac, el Tecnológico de Monterrey y el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) que se manifestaron delante de varias sedes de Televisa pidiendo una “información transparente, plural e imparcial que fomente una conciencia y un pensamiento crítico” y que no se dedique a promocionar a solo uno de los candidatos.

De forma paralela y sin estar relacionado con los jóvenes “Yo Soy 132”, al día siguiente, sábado 19 de mayo , 45.000 personas según la cifra oficial, marcharon en el centro de la Ciudad de México contra el candidato príista EPN. Ningún movimiento se atribuyó la convocatoria. Todo se gestó por medio de las redes sociales. La única consigna era marchar contra EPN con la condición de no llevar consignas de otro partido.

#Yo Soy 132: Pueblo informado, Pueblo no manipulado

Después de un primer momento detonante con los estudiante de la Ibero protestando contra Peña Nieto, el caso omiso de las principales televisoras del país, una marcha convocada por estudiantes de universidades privadas hacia las sedes de Televisa y una manifestación multitudinaria cuyo convocante tuvo 45.000 cabezas vino la gran movilización liderada por los #Yo Soy 132: 20.000 personas en la calle manifestándose por la democratización de los medios, la exigencia de un proceso electoral transparente y claro y la “no imposición” de candidatos por parte de los grupos mediáticos.

La tarde del pasado día 23, quienes se dieron a conocer con ese hashtag en Twitter, crearon un dominio en internet horas antes de la manifestación. En la página (http://yosoy132.mx) dejan claras las principales peticiones: “no favoritismo en los medios de comunicación”, “manejo de información de manera honesta”, “ información real y no manipulada”, “pueblo informado, pueblo no manipulado”, “informar y educación, nuestra misión”.

Eran 20.000 personas, quizás el Trending Topic real, de carne y hueso, marchando con sus libros en las manos y gritando consignas de lucha por un cambio en su país. Los estudiantes hicieron públicas algunas de sus demandas que a día de hoy se recogen ya en un pliegue petitorio, demandas que van desde un cambio de lógica económica y política al empoderamiento ciudadano a través de la información para que “los ciudadanos puedan exigir y criticar de manera fundamentada a su gobierno, a los actores políticos, a los empresarios y a la sociedad misma. Por eso, “Yo Soy 132″ hace del derecho a la información y del derecho a la libertad de expresión sus principales demandas”.

También declararon que son un movimiento ajeno a cualquier postura partidista y constituido por ciudadanos, y por eso no expresamos muestras de apoyo o rechazo hacia ningún candidato político. Otra de las demandas de “Yo Soy 132” es garantizar el acceso a Internet como derecho constitucional.

A medida que se iba añadiendo gente a la concentración de protesta contra la manipulación informativa de los duopolios televisivos y el intento de imposición de un candidato casi por “mandato mediático”, los estudiantes decidieron marchar por todo el Paseo de la Reforma (una de las mayores y más transitadas avenidas de la Ciudad de México) hasta llegar al monumento del Ángel de la Independencia. Una vez allí, espontáneamente, una parte de la marcha decidió continuar la marcha primero hasta las instalaciones de la televisora (Televisa) para pedir la transmisión en cadena nacional del segundo debate entre candidatos (a realizarse el 10 de junio) y acabar con lo que denominaron "contenidos basura" y “telenovelas idiotizantes”. Otro grupo de manifestantes se dirigió al Zócalo capitalino. Durante la marcha no faltaron las consignas reivindicativas y creativas apelando a las demandas de los “Yo Soy 132” como la de “No queremos una democracia de telenovela”. Pero también se escuchó “el 2 de octubre no se olvida” en referencia al día en que el gobierno mexicano quiso dispersar el movimiento estudiantil de 1968 provocando el terrible desenlace conocido como la Matanza de Tlatelolco asesinando a centenas de estudiantes según las investigaciones independientes actuales. También se oyó “Atenco vive, la lucha sigue”, y es que se unieron a la marcha Nacho del Valle y otros líderes del movimiento que fue brutalmente reprimido en 2006 en Atenco bajo el gobierno del PRI y Peña Nieto en 2006.

Después de cuatro horas de marcha, los estudiantes llegaron al Zócalo, donde se improvisó una asamblea entre un grupo de al menos 700 de los que marcharon que finalmente acordaron reunirse el sábado 26 de mayo en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco (lugar de la Matanza de 1968) para crear un documento conjunto y firmado por todas las universidades con propuestas de cambio que reflejen lo que los jóvenes quieren para su país.

Las manifestaciones se han replicado en otros estados del país: Oaxaca, Jalisco Morelos, Querétaro, Yucatán, Michoacán Hidalgo, Chiapas, Baja California, Puebla, y Estado México.

¿Llega la primavera mexicana?

Independientemente de si llega la primavera o no, los estudiantes quisieron demostrar con sus demandas que no hay nadie que gane antes de una elección. Piden que se diga la verdad. Además, se demuestra de nuevo que el sector joven no está despolitizado en el país. Son los jóvenes mexicanos de lo que ya se llama en Twitter “Primavera 132”. Vengan de universidades públicas con una larga tradición organizativa y de lucha o de universidades privadas.

Se trata de la expresión de una generación que a 40 días de las elecciones está poniendo en duda la victoria de un candidato que ya se daba por hecha, estudiantes que asumen su rol de revolucionarios, de agentes de cambio, su fuerza moral, estudiantes que saben que las redes pueden ser espacios para la articulación de ciudadanía y convertirse en un contrapeso del discurso y del poder tradicional, incluido el de los medios.

Octavio Solís, académico del Colegio de Ciencias y Humanidades Vallejo, del departamento de historia de la UNAM comenta que “a partir del 23 el movimiento se definió como una movilización de mayor alcance, ahí fue donde echó raíces en términos de identidad, los chavos se quedaron a realizar asambleas y eso fue un indicador importante, no sólo querían ya gritar sino organizarse”. Además, el pasado día 26 se realizó una asamblea de estudiantes en Las Islas (Ciudad Universitaria- UNAM) y, según Solís, “fue un primer paso hacia la voluntad organizativa en la que se constituyeron representaciones por escuelas y facultades, profesores y ex alumnos”.

El miércoles 30 se celebrará otra asamblea en “Las Islas” de la UNAM en las que se pretende definir con más claridad la parte organizativa. “Si se logra concretar algo importante, entonces se pasará a un mejor y más amplio contenido político, mientras no. Este último paso es decisivo para trascender lo electoral, pues la movilización requiere un diálogo con la sociedad en general”, dice Solís.

Además, hay que tener en cuenta que, como comentó Iyalli, de 23 años y estudiante de Ciencias de la Comunicación de la UAM, “es la primera vez que muchos de nuestra generación vamos a votar. Que vean que los jóvenes están interesados en su país, en que cambie y se convierta en una mejor sociedad empezando con nosotros”.

"Somos apartidistas, no estamos a favor de ningún partido o candidato y queremos apertura en los medios, que no mientan", manifestó Abril Torres de 19 años y estudiante de Humanidades en la UNAM.

Apartidistas, pero no apolíticos. La supuesta apatía, el individualismo y la observación pasiva con los que se acostumbraba a etiquetar a gran parte de la juventud mexicana se desmintió en las calles y en la red en forma de ejercicio político y de acción ciudadana. La movilización pretende organizarse, crear lazos entre las distintas universidades, públicas o privadas y elaborar propuestas conjuntas, pasar de la espontaneidad de las movilizaciones a una mejor organización política. De eso dependerá que podamos hablar de Primavera Mexicana o no.


 Por Marta Molina
* Una versión de este artículo se publicó originalmente en inglés por: Waging Nonviolence http://wagingnonviolence.org/2012/05/a-mexican-spring-begins-to-blossom/#more-
 
Fuente : Rebelión  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=150607

Despedida del Tiempo - Felipe LLanas Moreno


Pintura Fases Pendulares de Jerjes Yapur ©2012-paginasmexicanas®


El despertar habrá de ser
como el de todos los días.

Me pondré de pie,

saludaré al mundo,
sabré finalmente quien soy
y saldré
para darme completo
al sueño poderoso
de la visión.

Me despojaré del cuerpo,

de mis afectos,
de mis rencores,
haré efectiva la esperanza,
y avanzando
tomaré altura,
para descender
siendo lo que soy;
así, sin anécdota ni recuerdo,
escribiré en secreto
el palimpsesto
de mi aventura
cuando día y noche

asistan
indivisos
a mi presencia.


Felipe LLanas Moreno ©2012-paginasmexicanas®

martes, 29 de mayo de 2012

Piedra de Sol - Octavio Paz



un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:
                       un caminar tranquilo
de estrella o primavera sin premura,
agua que con los párpados cerrados
mana toda la noche profecías,
unánime presencia en oleaje,
ola tras ola hasta cubrirlo todo,
verde soberanía sin ocaso
como el deslumbramiento de las alas
cuando se abren en mitad del cielo,

un caminar entre las espesuras
de los días futuros y el aciago
fulgor de la desdicha como un ave
petrificando el bosque con su canto
y las felicidades inminentes
entre las ramas que se desvanecen,
horas de luz que pican ya los pájaros,
presagios que se escapan de la mano,

una presencia como un canto súbito,
como el viento cantando en el incendio,
una mirada que sostiene en vilo
al mundo con sus mares y sus montes,
cuerpo de luz filtrado por un ágata,
piernas de luz, vientre de luz, bahías,
roca solar, cuerpo color de nube,
color de día rápido que salta,
la hora centellea y tiene cuerpo,
el mundo ya es visible por tu cuerpo,
es transparente por tu transparencia,

voy entre galerías de sonidos,
fluyo entre las presencias resonantes,
voy por las transparencias como un ciego,
un reflejo me borra, nazco en otro,
oh bosque de pilares encantados,
bajo los arcos de la luz penetro
los corredores de un otoño diáfano,

voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada,
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos,
mis miradas te cubren como yedra,
eres una ciudad que el mar asedia,
una muralla que la luz divide
en dos mitades de color durazno,
un paraje de sal, rocas y pájaros
bajo la ley del mediodía absorto,

vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño de esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños,

tu falda de maíz ondula y canta,
tu falda de cristal, tu falda de agua,
tus labios, tus cabellos, tus miradas,
toda la noche llueves, todo el día
abres mi pecho con tus dedos de agua,
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho
hunde raíces de agua un árbol líquido,

voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno
y prosigo sin cuerpo, busco a tientas,

corredores sin fin de la memoria,
puertas abiertas a un salón vacío
donde se pudren todos lo veranos,
las joyas de la sed arden al fondo,
rostro desvanecido al recordarlo,
mano que se deshace si la toco,
cabelleras de arañas en tumulto
sobre sonrisas de hace muchos años,

a la salida de mi frente busco,
busco sin encontrar, busco un instante,
un rostro de relámpago y tormenta
corriendo entre los árboles nocturnos,
rostro de lluvia en un jardín a obscuras,
agua tenaz que fluye a mi costado,

busco sin encontrar, escribo a solas,
no hay nadie, cae el día, cae el año,
caigo en el instante, caigo al fondo,
invisible camino sobre espejos
que repiten mi imagen destrozada,
piso días, instantes caminados,
piso los pensamientos de mi sombra,
piso mi sombra en busca de un instante,

busco una fecha viva como un pájaro,
busco el sol de las cinco de la tarde
templado por los muros de tezontle:
la hora maduraba sus racimos
y al abrirse salían las muchachas
de su entraña rosada y se esparcían
por los patios de piedra del colegio,
alta como el otoño caminaba
envuelta por la luz bajo la arcada
y el espacio al ceñirla la vestía
de un piel más dorada y transparente,


tigre color de luz, pardo venado
por los alrededores de la noche,
entrevista muchacha reclinada
en los balcones verdes de la lluvia,
adolescente rostro innumerable,
he olvidado tu nombre, Melusina,
Laura, Isabel, Perséfona, María,
tienes todos los rostros y ninguno,
eres todas las horas y ninguna,
te pareces al árbol y a la nube,
eres todos los pájaros y un astro,
te pareces al filo de la espada
y a la copa de sangre del verdugo,
yedra que avanza, envuelve y desarraiga
al alma y la divide de sí misma,
escritura de fuego sobre el jade,
grieta en la roca, reina de serpientes,
columna de vapor, fuente en la peña,
circo lunar, peñasco de las águilas,
grano de anís, espina diminuta
y mortal que da penas inmortales,
pastora de los valles submarinos
y guardiana del valle de los muertos,
liana que cuelga del cantil del vértigo,
enredadera, planta venenosa,
flor de resurrección, uva de vida,
señora de la flauta y del relámpago,
terraza del jazmín, sal en la herida,
ramo de rosas para el fusilado,
nieve en agosto, luna del patíbulo,
escritura del mar sobre el basalto,
escritura del viento en el desierto,
testamento del sol, granada, espiga,

rostro de llamas, rostro devorado,
adolescente rostro perseguido
años fantasmas, días circulares
que dan al mismo patio, al mismo muro,
arde el instante y son un solo rostro
los sucesivos rostros de la llama,
todos los nombres son un solo nombre
todos los rostros son un solo rostro,
todos los siglos son un solo instante
y por todos los siglos de los siglos
cierra el paso al futuro un par de ojos,

no hay nada frente a mí, sólo un instante
rescatado esta noche, contra un sueño
de ayuntadas imágenes soñado,
duramente esculpido contra el sueño,
arrancado a la nada de esta noche,
a pulso levantado letra a letra,
mientras afuera el tiempo se desboca
y golpea las puertas de mi alma
el mundo con su horario carnicero,

sólo un instante mientras las ciudades,
los nombres, lo sabores, lo vivido,
se desmoronan en mi frente ciega,
mientras la pesadumbre de la noche
mi pensamiento humilla y mi esqueleto,
y mi sangre camina más despacio
y mis dientes se aflojan y mis ojos
se nublan y los días y los años
sus horrores vacíos acumulan,

mientras el tiempo cierra su abanico
y no hay nada detrás de sus imágenes
el instante se abisma y sobrenada
rodeado de muerte, amenazado
por la noche y su lúgubre bostezo,
amenazado por la algarabía
de la muerte vivaz y enmascarada
el instante se abisma y se penetra,
como un puño se cierra, como un fruto
que madura hacia dentro de sí mismo
y a sí mismo se bebe y se derrama
el instante translúcido se cierra
y madura hacia dentro, echa raíces,
crece dentro de mí, me ocupa todo,
me expulsa su follaje delirante,
mis pensamientos sólo son su pájaros,
su mercurio circula por mis venas,
árbol mental, frutos sabor de tiempo,

oh vida por vivir y ya vivida,
tiempo que vuelve en una marejada
y se retira sin volver el rostro,
lo que pasó no fue pero está siendo
y silenciosamente desemboca
en otro instante que se desvanece:

frente a la tarde de salitre y piedra
armada de navajas invisibles
una roja escritura indescifrable
escribes en mi piel y esas heridas
como un traje de llamas me recubren,
ardo sin consumirme, busco el agua
y en tus ojos no hay agua, son de piedra,
y tus pechos, tu vientre, tus caderas
son de piedra, tu boca sabe a polvo,
tu boca sabe a tiempo emponzoñado,
tu cuerpo sabe a pozo sin salida,
pasadizo de espejos que repiten
los ojos del sediento, pasadizo
que vuelve siempre al punto de partida,
y tú me llevas ciego de la mano
por esas galerías obstinadas
hacia el centro del círculo y te yergues
como un fulgor que se congela en hacha,
como luz que desuella, fascinante
como el cadalso para el condenado,
flexible como el látigo y esbelta
como un arma gemela de la luna,
y tus palabras afiladas cavan
mi pecho y me despueblan y vacían,
uno a uno me arrancas los recuerdos,
he olvidado mi nombre, mis amigos
gruñen entre los cerdos o se pudren
comidos por el sol en un barranco,

no hay nada en mí sino una larga herida,
una oquedad que ya nadie recorre,
presente sin ventanas, pensamiento
que vuelve, se repite, se refleja
y se pierde en su misma transparencia,
conciencia traspasada por un ojo
que se mira mirarse hasta anegarse
de claridad:
                  yo vi tu atroz escama,
Melusina, brillar verdosa al alba,
dormías enroscada entre las sábanas
y al despertar gritaste como un pájaro
y caíste sin fin, quebrada y blanca,
nada quedó de ti sino tu grito,
y al cabo de los siglos me descubro
con tos y mala vista, barajando
viejas fotos:
                 no hay nadie, no eres nadie,
un montón de ceniza y una escoba,
un cuchillo mellado y un plumero,
un pellejo colgado de unos huesos,
un racimo ya seco, un hoyo negro
y en el fondo del hoyo los dos ojos
de una niña ahogada hace mil años,

miradas enterradas en un pozo,
miradas que nos ven desde el principio,
mirada niña de la madre vieja
que ve en el hijo grande un padre joven,
mirada madre de la niña sola
que ve en el padre grande un hijo niño,
miradas que nos miran desde el fondo
de la vida y son trampas de la muerte
—¿o es al revés: caer en esos ojos
es volver a la vida verdadera?,

¡caer, volver, soñarme y que me sueñen
otros ojos futuros, otra vida,
otras nubes, morirme de otra muerte!
—esta noche me basta, y este instante
que no acaba de abrirse y revelarme
dónde estuve, quién fui, cómo te llamas,
cómo me llamo yo:
                            ¿hacía planes
para el verano —y todos los veranos—
en Christopher Street, hace diez años,
con Filis que tenía dos hoyuelos
donde bebían luz los gorriones?,
¿por la Reforma Carmen me decía
"no pesa el aire, aquí siempre es octubre",
o se lo dijo a otro que he perdido
o yo lo invento y nadie me lo ha dicho?,
¿caminé por la noche de Oaxaca,
inmensa y verdinegra como un árbol,
hablando solo como el viento loco
y al llegar a mi cuarto —siempre un cuarto—
no me reconocieron los espejos?,
¿desde el hotel Vernet vimos al alba
bailar con los castaños — "ya es muy tarde"
decías al peinarte y yo veía
manchas en la pared, sin decir nada?,
¿subimos juntos a la torre, vimos
caer la tarde desde el arrecife?
¿comimos uvas en Bidart?, ¿compramos
gardenias en Perote?,
                               nombres, sitios,
calles y calles, rostros, plazas, calles,
estaciones, un parque, cuartos solos,
manchas en la pared, alguien se peina,
alguien canta a mi lado, alguien se viste,
cuartos, lugares, calles, nombres, cuartos,

Madrid, 1937,
en la Plaza del Ángel las mujeres
cosían y cantaban con sus hijos,
después sonó la alarma y hubo gritos,
casas arrodilladas en el polvo,
torres hendidas, frentes esculpidas
y el huracán de los motores, fijo:
los dos se desnudaron y se amaron
por defender nuestra porción eterna,
nuestra ración de tiempo y paraíso,
tocar nuestra raíz y recobrarnos,
recobrar nuestra herencia arrebatada
por ladrones de vida hace mil siglos,
los dos se desnudaron y besaron
porque las desnudeces enlazadas
saltan el tiempo y son invulnerables,
nada las toca, vuelven al principio,
no hay tú ni yo, mañana, ayer ni nombres,
verdad de dos en sólo un cuerpo y alma,
oh ser total...
                    cuartos a la deriva
entre ciudades que se van a pique,
cuartos y calles, nombres como heridas,
el cuarto con ventanas a otros cuartos
con el mismo papel descolorido
donde un hombre en camisa lee el periódico
o plancha una mujer; el cuarto claro
que visitan las ramas de un durazno;
el otro cuarto: afuera siempre llueve
y hay un patio y tres niños oxidados;
cuartos que son navíos que se mecen
en un golfo de luz; o submarinos:
el silencio se esparce en olas verdes,
todo lo que tocamos fosforece;
mausoleos de lujo, ya roídos
los retratos, raídos los tapetes;
trampas, celdas, cavernas encantadas,
pajareras y cuartos numerados,
todos se transfiguran, todos vuelan,
cada moldura es nube, cada puerta
da al mar, al campo, al aire, cada mesa
es un festín; cerrados como conchas
el tiempo inútilmente los asedia,
no hay tiempo ya, ni muro: ¡espacio, espacio,
abre la mano, coge esta riqueza,
corta los frutos, come de la vida,
tiéndete al pie del árbol, bebe el agua!,

todo se transfigura y es sagrado,
es el centro del mundo cada cuarto,
es la primera noche, el primer día,
el mundo nace cuando dos se besan,
gota de luz de entrañas transparentes
el cuarto como un fruto se entreabre
o estalla como un astro taciturno
y las leyes comidas de ratones,
las rejas de los bancos y las cárceles,
las rejas de papel, las alambradas,
los timbres y las púas y los pinchos,
el sermón monocorde de las armas,
el escorpión meloso y con bonete,
el tigre con chistera, presidente
del Club Vegetariano y la Cruz Roja,
el burro pedagogo, el cocodrilo
metido a redentor, padre de pueblos,
el Jefe, el tiburón, el arquitecto
del porvenir, el cerdo uniformado,
el hijo pedilecto de la Iglesia
que se lava la negra dentadura
con el agua bendita y toma clases
de inglés y democracia, las paredes
invisibles, las máscaras podridas
que dividen al hombe de los hombres,
al hombre de sí mismo,
                            se derrumban
por un instante inmenso y vislumbramos
nuestra unidad perdida, el desamparo
que es ser hombres, la gloria que es ser hombres
y compartir el pan, el sol, la muerte,
el olvidado asombro de estar vivos;  
 
 
 amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan las alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
                           el mundo cambia
si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres:
"déjame ser tu puta", son palabras
de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después;
                         mejor el crimen,
los amantes suicidas, el incesto
de los hermanos como dos espejos
enamorados de su semejanza,
mejor comer el pan envenenado,
el adulterio en lechos de ceniza,
los amores feroces, el delirio,
su yedra ponzoñosa, el sodomita
que lleva por clavel en la solapa
un gargajo, mejor ser lapidado
en las plazas que dar vuelta a la noria
que exprime la substancia de la vida,
cambia la eternidad en horas huecas,
los minutos en cárceles, el tiempo
en monedas de cobre y mierda abstracta;

mejor la castidad, flor invisible
que se mece en los tallos del silencio,
el difícil diamante de los santos
que filtra los deseos, sacia al tiempo,
nupcias de la quietud y el movimiento,
canta la soledad en su corola,
pétalo de cristal en cada hora,
el mundo se despoja de sus máscaras
y en su centro, vibrante transparencia,
lo que llamamos Dios, el ser sin nombre,
se contempla en la nada, el ser sin rostro
emerge de sí mismo, sol de soles,
plenitud de presencias y de nombres;

sigo mi desvarío, cuartos, calles,
camino a tientas por los corredores
del tiempo y subo y bajo sus peldaños
y sus paredes palpo y no me muevo,
vuelvo donde empecé, busco tu rostro,
camino por las calles de mí mismo
bajo un sol sin edad, y tú a mi lado
caminas como un árbol, como un río
caminas y me hablas como un río,
creces como una espiga entre mis manos,
lates como una ardilla entre mis manos,
vuelas como mil pájaros, tu risa
me ha cubierto de espumas, tu cabeza
es un astro pequeño entre mis manos,
el mundo reverdece si sonríes
comiendo una naranja,
                                 el mundo cambia
si dos, vertiginosos y enlazados,
caen sobre las yerba: el cielo baja,
los árboles ascienden, el espacio
sólo es luz y silencio, sólo espacio
abierto para el águila del ojo,
pasa la blanca tribu de las nubes,
rompe amarras el cuerpo, zarpa el alma,
perdemos nuestros nombres y flotamos
a la deriva entre el azul y el verde,
tiempo total donde no pasa nada
sino su propio transcurrir dichoso,

no pasa nada, callas, parpadeas
(silencio: cruzó un ángel este instante
grande como la vida de cien soles),
¿no pasa nada, sólo un parpadeo?
—y el festín, el destierro, el primer crimen,
la quijada del asno, el ruido opaco
y la mirada incrédula del muerto
al caer en el llano ceniciento,
Agamenón y su mugido inmenso
y el repetido grito de Casandra
más fuerte que los gritos de las olas,
Sócrates en cadenas "(el sol nace,
morir es despertar: "Critón, un gallo
a Esculapio, ya sano de la vida"),
el chacal que diserta entre las ruinas
de Nínive, la sombra que vio Bruto
antes de la batalla, Moctezuma
en el lecho de espinas de su insomnio,
el viaje en la carretera hacia la muerte
—el viaje interminable mas contado
por Robespierre minuto tras minuto,
la mandíbula rota entre las manos—,
Churruca en su barrica como un trono
escarlata, los pasos ya contados
de Lincoln al salir hacia el teatro,
el estertor de Trotsky y sus quejidos
de jabalí, Madero y su mirada
que nadie contestó: ¿por qué me matan?,
los carajos, los ayes, los silencios
del criminal, el santo, el pobre diablo,
cementerio de frases y de anécdotas
que los perros retóricos escarban,
el delirio, el relincho, el ruido obscuro
que hacemos al morir y ese jadeo
que la vida que nace y el sonido
de huesos machacadosen la riña
y la boca de espuma del profeta
y su grito y el grito del verdugo
y el grito de la víctima...
                                    son llamas
los ojos y son llamas lo que miran,
llama la oreja y el sonido llama,
brasa los labios y tizón la lengua,
el tacto y lo que toca, el pensamiento
y lo pensado, llama el que lo piensa,
todo se quema, el universo es llama,
arde la misma nada que no es nada
sino un pensar en llamas, al fin humo:
no hay verdugo ni víctima...
                                         ¿y el grito
en la tarde del viernes?, y el silencio
que se cubre de signos, el silencio
que dice sin decir, ¿no dice nada?,
¿no son nada los gritos de los hombres?,
¿no pasa nada cuando pasa el tiempo?

—no pasa nada, sólo un parpadeo
del sol, un movimiento apenas, nada,
no hay redención, no vuelve atrás el tiempo,
los muerto están fijos en su muerte
y no pueden morirse de otra muerte,
intocables, clavados en su gesto,
desde su soledad, desde su muerte
sin remedio nos miran sin mirarnos,
su muerte ya es la estatua de su vida,
un siempre estar ya nada para siempre,
cada minuto es nada para siempre,
un rey fantasma rige sus latidos
y tu gesto final, tu dura máscara
labra sobre tu rostro cambiante:
el monumento somos de una vida
ajena y no vivida, apenas nuestra,

—¿la vida, cuándo fue de veras nuestra?,
¿cuándo somos de veras lo que somos?,
bien mirado no somos, nunca somos
a solas sino vértigo y vacío,
muecas en el espejo, horror y vómito,
nunca la vida es nuestra, es de los otros,
la vida no es de nadie, todos somos
la vida —pan de sol para los otros,
los otros todos que nosotros somos—,
soy otro cuando soy, los actos míos
son más míos si son también de todos,
para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
no soy, no hay yo, siempre somos nosotros,
la vida es otra, siempre allá, más lejos,
fuera de ti, de mí, siempre horizonte,
vida que nos desvive y enajena,
que nos inventa un rostro y lo desgasta,
hambre de ser, oh muerte, pan de todos,

Eloísa, Perséfona, María,
muestra tu rostro al fin para que vea
mi cara verdadera, la del otro,
mi cara de nosotros siempre todos,
cara de árbol y de panadero,
de chófer y de nube y de marino,
cara de sol y arroyo y Pedro y Pablo,
cara de solitario colectivo,
despiértame, ya nazco:
                                  vida y muerte
pactan en ti, señora de la noche,
torre de claridad, reina del alba,
virgen lunar, madre del agua madre,
cuerpo del mundo, casa de la muerte,
caigo sin fin desde mi nacimiento,
caigo en mí mismo sin tocar mi fondo,
recógeme en tus ojos, junta el polvo
disperso y reconcilia mis cenizas,
ata mis huesos divididos, sopla
sobre mi ser, entiérrame en tu tierra,
tu silencio dé paz al pensamiento
contra sí mismo airado;
                                    abre la mano,
señora de semillas que son días,
el día es inmortal, asciende, crece,
acaba de nacer y nunca acaba,
cada día es nacer, un nacimiento
es cada amanecer y yo amanezco,
amanecemos todos, amanece
el sol cara de sol, Juan amanece
con su cara de Juan cara de todos,

puerta del ser, despiértame, amanece,
déjame ver el rostro de este día,
déjame ver el rostro de esta noche,
todo se comunica y transfigura,
arco de sangre, puente de latidos,
llévame al otro lado de esta noche,
adonde yo soy tú somos nosotros,
al reino de pronombres enlazados,

puerta del ser: abre tu ser, despierta,
aprende a ser también, labra tu cara,
trabaja tus facciones, ten un rostro
para mirar mi rostro y que te mire,
para mirar la vida hasta la muerte,
rostro de mar, de pan, de roca y fuente,
manantial que disuelve nuestros rostros
en el rostro sin nombre, el ser sin rostro,
indecible presencia de presencias...

quiero seguir, ir más allá, y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro,
dormí sueños de piedra que no sueña
y al cabo de los años como piedras
oí cantar mi sangre encarcelada,
con un rumor de luz el mar cantaba,
una a una cedían las murallas,
todas las puertas se desmoronaban
y el sol entraba a saco por mi frente,
despegaba mis párpados cerrados,
desprendía mi ser de su envoltura,
me arrancaba de mí, me separaba
de mi bruto dormir siglos de piedra
y su magia de espejos revivía
un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre.
México, 1957
 
 
 

sábado, 26 de mayo de 2012

Debo Llegar de Elías Nandino

 Para el poeta Carlos Montemayor

Cuento las horas: fuga indetenible,
vendado navegar en mar sin agua:
incesante caer de vida inerte
en el hambre insaciable del vacío,

Cuento las horas: gotas agotadas,
creciente angustia en resignado avance
que rueda en la cascada del olvido;
rostros que emigran y no vuelven nunca.

Ya se acerca el final. ¡Playa a la vista!
La orden de bajar vibra en el aire.
Debo llegar… Pero llegar ¿a dónde?
y si llego sin mí… ¿para qué llego?

Crece mi duda ante el dilema trágico
en que debo sufrir el desenlace:
de abandonar mi cuerpo a la deriva,
o morirme con él, eternamente.

Sin mi cuerpo no hubiera yo tenido
el infierno carnal que me dio temple,
por eso en él me quedo, hasta que juntos,
al mismo tiempo nos volvamos tierra.