Mostrando entradas con la etiqueta Pintura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pintura. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de marzo de 2017

Onésimo García Osorio , un recuerdo a la amistad - Alicia Mariscal de Yapur


Don Onésimo García Osorio 16 de febrero de 1928 - 8 de marzo de 2017


En 1972 Jorge y yo vivíamos en Cd. Mante, eran tiempos difíciles, el aparente auge del algodón a finales de los sesentas dejó en la quiebra económica a muchos, en esos tiempos los bancos no aseguraban las siembras y los que arriesgaron su capital tuvieron pérdidas catastróficas por las condiciones climatológicas de la zona, por ello los comerciantes empezaron a cerrar sus negocios, entre ellos nosotros pues decidimos cerrar la tienda que Jorge había heredado de su padre, ya teníamos a nuestros 4 hijos y él había decidido que emigráramos a Tampico, quería entrar a la facultad de Derecho, él decía que como carrera humanista era la más idónea para apoyar y reforzar su sensibilidad y sus conocimientos artísticos.

En ese mismo año a Jorge lo invitan a exponer en Bellas Artes, por lo que estaba en franca producción de la obra que llevaría a México, y, como era de esperarse, las inquietudes naturales y el nervio de lo que genera un futuro cambio de ciudad y el compromiso de exponer en el máximo recinto cultural del país afloraba en cada momento.



A la casa iban a verlo algunos de sus amigos, entre ellos se destacaba uno que se interesaba mucho en su pintura y le decía constantemente “Jorge Yapur, tú vas a llegar muy lejos” me refiero al buen Onésimo García, que en ese entonces era el presidente municipal de Cd. Mante. Una noche Jorge me dijo “Mañana viene Onésimo, me comentó que viene acompañado de una persona muy importante y que conoce mucho de pintura”.

Al otro día Onésimo llegó puntualmente con su acompañante quien resultó ser el licenciado Ernesto Amor Villalpando, prominente abogado de la ciudad de México y nieto del arquitecto que diseñó la Aduana marítima de Tampico. El abogado resultó ser una persona muy agradable en su trato y bastante culta pues se expresó con un gran conocimiento acerca de la corriente estilística de la pintura de mi marido (En ese entonces Jorge estaba en la corriente abstracta) de inmediato mostró interés de adquirir alguno de los cuadros, se decidió por uno de gran formato, le externó que lo invitara a la exposición y que le auguraba un gran éxito dejándole una tarjeta para lo que requiriera en México.

El abogado Amor Villalpando nos trajo suerte con su visita aquella tarde pero el crédito a la fortuna y a la bendición se lo dimos todo el tiempo a Onésimo García, por su extraordinario valor de la amistad, por su sensibilidad por el arte y el aprecio que sentía por mi marido, pues no sólo tuvo éxito en Bellas artes, de ahí la exposición fue itinerada al Instituto Mexicano del Café, al Centro Libanés de la ciudad de México y a Bellas Artes de Monterrey, Nuevo León, sobra decir que de aquella vasta producción sólo regresó un cuadro y que aún lo conservo.

Escribo estos recuerdos porque personas como Don Onésimo García Osorio dejan el legado de su gran sentido de la amistad y de su sensibilidad para la cultura y las artes. Por ello mi reconocimiento y aprecio para su hermosa familia y a la querida Libertad mi cariño y solidaridad.

Alicia Mariscal de Yapur


 ©2017-paginasmexicanas®

viernes, 10 de enero de 2014

Jorge Yapur, in memoriam - Por Raúl Sinencio Chávez

Fotografía de Alondra Valverde

Para conmemorar el llamado V Centenario del Encuentro de Ambos Mundos, España monta la Expo Sevilla 1992. México se hace presente con varios cuadros del tamaulipeco Jorge Yapur Sherife, que arrancan enseguida comentarios elogiosos. Vaya coincidencia. El mismo puerto andaluz hospeda la Exposición Iberoamericana en 1929, otorgándole medalla de oro a la pintura del veracruzano Ramón Cano Manilla, otrora maestro de Yapur Sherife.
Fotografía de Alondra Valverde

Dilema

Tierra adentro de la casualidad, el alumno despliega contrastes y similitudes frente al mentor. Intensivos aprendizajes fraguan los respectivos talentos. Socializadores del saber, por añadidura, los dos se alternan en la enseñanza artística. Si hacia 1950 don Ramón lo instruye en Ciudad Mante, don Jorge hace más tarde prestigiosa carrera docente.
Homenaje post mortem a Cano Manilla, “El globo” engalana nuestros libros de texto gratuito. Reconocido en vida, del aventajado discípulo procede la escultura que se vuelve emblemática del Festival Internacional Tamaulipas. Aún correspondiéndoles épocas diferentes, cada quien remonta medianías con realizaciones acogidas por selectos recintos nacionales y foráneos.
Efectivamente, Jorge Yapur se forja en la segunda mitad del siglo XX mexicano, clímax y ocaso post-revolucionario por antonomasia. Mientras prosigue la brega plástica, ensancha horizontes formativos al cursar una carrera profesional de encuadre humanístico. Imparte luego cátedras universitarias de excelencia. Sin duda, ello le permite la informada libertad con que resuelve el dilema clave de los artistas contemporáneos. Reacio al reciclamiento de fórmulas agotadas, toma distancia y opta por rutas propias.
Fotografía de Alondra Valverde

Raíces

En búsqueda incesante, Yapur Sherife entonces cultiva el abstracto y el expresionismo figurativos con notables aciertos. Dice mucho que la sala José María Velasco del Instituto Nacional de Bellas Artes le reciba creaciones de tales períodos. Merced a la encomiable factura, cruzan incluso el océano Atlántico y llegan hasta Ginebra, Milán y Turín. Don Jorge ronda apenas los treinta años de edad.
Aparte de calidades intrínsecas, queda entretanto claro que lo suyo resulta de veras audaz. Nada quizá lo defina mejor que las progresivas innovaciones de vanguardia. Con recio sustento, combinan de manera invariable temple, rigor e ingenio. Sirva de ejemplo ilustrativo la variante plástica del realismo mágico, aporte originalísimo que deslumbra a la Expo Sevilla 92.
Aún de mayor aliento consideramos el huastequismo. Dicha propuesta recurre a las raíces pre-hispánicas del suelo circundante y retoma los principios estéticos de la antigua cultura huasteca, recreándolos en diversas producciones de caballete. Sin transigir con el colorido facilón, al margen de artificios folcloristas, Jorge Yapur logra escenas lúdicas, exultantes, de íntima belleza y composiciones luminosas.
Fotografía de Alondra Valverde

Frescura

Produce asimismo piezas escultóricas con gran fuerza expresiva e insinuante movimiento, afincadas en la síntesis de formas y ejecuciones magistrales. El huastequismo concilia empero ruptura y continuidad, fórmula capaz de potenciarlo a través del tiempo y espacio. Aunque de padres libaneses, para nuestro orgullo Yapur Sherife asume lo mexicano de modo entrañable e inteligente.
Visto en retrospectiva, don Jorge consagra más de media vida a fecundos trajines. Éstos desbordan el lienzo, acumulan generoso saldo de murales y abarcan magníficas obras en relieve, según renglones arriba referimos. Por si fuera poco, descuella en labores académicas e incursiona en la prosa con un ensayo multilingüe, donde explica y desdobla paso a paso el huastequismo. Al lado de Alicia Mariscal Ortega, consolida estimable y culta familia.
Crítico del statu quo, solidario con las causas progresistas, es también defensor acérrimo de la dignidad del arte. Su partida, registrada el 5 de enero de 2014, causa profunda tristeza y enorme pesar. Sobrio, universal, solvente, vigoroso, el legado de Jorge Yapur Sherife preserva la vigencia, frescura y vitalidad del primer día. Bien habéis osado, querido maestro.
Fotografía de Alondra Valverde

Por Raúl Sinencio Chávez
Publicado en La Razón, Tampico, Tamps., 10 enero 2014.
©2014-paginasmexicanas®

domingo, 8 de diciembre de 2013

Cano Manilla, tamaulipeco por adopción - Por Raúl Sinencio Chávez

 
Ramón Cano Manilla, El globo, 1930, Óleo sobre tela, 127 x 143 cm.


Varias obras suyas las preserva el Museo Nacional de Arte. Este solo dato revela la calidad de Ramón Cano Manilla, incluso con galardones extranjeros. Veracruzano, fue su tierra adoptiva Tamaulipas, al que legaría realizaciones admirables y renombrados pupilos. Sobran motivos para rememorar a un pintor que voló bien alto.

PERSPECTIVA

De forja agrícola,  hacia  1920  llega  treintañero  a  la  capital  del país, redefinido por la Revolución.  Inscrito  en  la  Academia  de San Carlos,  el  mismísimo  titular  Alfredo Ramos Martínez  le  aconseja la más  avanzada  Escuela  al Aire Libre. Ésta pasa de Chimalistac a la hacienda de San Pedro, en Coyoacán.


Lo instruyen Leopoldo Méndez, graduado en la Academia de San Carlos, y Fermín Revueltas, proveniente del Art Institute de Chicago. Estudian con él Fernando Leal y Rafael Alva de la Canal.

Entretanto gestan el movimiento muralista José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera. Es “la única aportación original moderna dada al mundo por el arte de América”, resalta Luis Cardoza y Aragón. Separándose de esta tendencia, Revueltas, Méndez y Alva de la Canal se adhieren luego al estridentismo, de vena europea e interesado en el “régimen industrialista de las grandes ciudades palpitantes”, declaran.


Continúa mientras Cano Manilla tenaz enseñanza del oficio. Ello lo conduce a San Andrés Tuxtla y Monterrey. En Coyoacán atiende la Escuela de los Reyes hacia 1930. Toma decisiones cruciales y opta por el nacionalismo estético. Principia con trabajos de caballete, que preludian solvencia y estilo. Así, desde la perspectiva del México profundo, rural e indígena, crea escenas de luminosos coloridos, flora exuberante y hábiles texturas.

ESTRÉPITOS

Atrae pronto la mirada de expertos. Al cerrar 1922, en crítica difundida por El Universal, cree Rafael Vera de Córdova que aquellos óleos son de “espíritu sano y primitivo”. Cano Manilla deja sentir en realidad intenso aprendizaje. Las circunstancias le impiden por desgracia una forja universitaria, que hubiera enriquecido sus producciones.


Cuando en 1926 ejecuta “Siesta” –de aliento campirano--, escogen a don Ramón para enviar lienzos al Museo de Arte de Madrid. Dos años después concluye “India oaxaqueña”, con medalla de oro en la Exposición Iberoamericana en Sevilla. Le sigue “El globo”, que engalanará nuestros libros de texto gratuitos.


Consiguen unos cuantos llegar hasta donde Cano Manilla escala, sin estrépitos. Toma distancia respecto “al régimen industrialista”, crisálida de elites posrevolucionarias. Acaso falto de profundidad en la propuesta estilística, pinceles llenos de formas autóctonas rubrican y enfatizan los aportes de nuestro personaje a la plástica nacional.

MASA

En 1948 arriba don Ramón a Ciudad Mante, Tamaulipas. Lo invita el también veracruzano José Ch. Ramírez, gerente del ingenio e interesado en iniciativas culturales. Encabeza Cano Manilla el precursor Instituto Regional de Bellas Artes y engrosa la plantilla docente. Los alumnos Gustavo Sánchez Tudón y Jorge Yapur Sherife descuellan. Con varios cuadros, Yapur Sherife merece concurrir a Expo Sevilla 1992.

En Mante don Ramón acumula 500 metros cuadrados de murales. Nacionalismo y destreza renuevan excelente mancuerna. La Escuela Héctor Pérez Martínez, la Casa de la Cultura y la Secundaria Técnica número 2, respectivamente, albergan “Ignorancia y cultura”, “Creación de la armonía”, así como “La evolución y la vida”. Todos manejan temas de posterior actualidad: fuerza nuclear, drogas y problemas ecológicos.

A finales de 1974 en la urbe cañera fallece Cano Manilla. Colma los postulados del colega Diego Rivera, para quien “la pintura mural mexicana hizo héroe del arte monumental a la masa, es decir al hombre de campo, de las fábricas, de las ciudades, al pueblo”. Don Ramón deja sin duda lo mejor de sí a Tamaulipas, entidad adoptiva.

Por Raúl Sinencio Chávez
Publicado en La Razón, Tampico, Tamps., 6 diciembre 2013.
©2013-paginasmexicanas®

jueves, 15 de marzo de 2012

Jorge Yapur Sherife - El Rulfo de las Huastecas *

Jorge Yapur - Fotografía Alondra García Valverde


"De padres libaneses Jorge Yapur nace en Ciudad Madero, crece en Ciudad Mante , vive su edad adulta en Tampico ... si éso no es vivir en el desarraigo, entonces que alguien nos explique porque Jorge asume una universalidad ejemplar en sus primeros trabajos. Y es aquí en Tampico, donde Yapur encontrará que su identidad profunda es huasteca y a ella como un alucinado fedayín huasteco, se entregará apasionadamente con todo su talento y vida. Gracias Jorge por compartir esa perturbadora luz que nos conduce a nuestra más entrañable esencia". Gloria Gómez Guzmán.


Jorge Yapur Sherife ,pintor y escultor, nacido el 18 de abril de 1937 en Cd. Madero , Tamaulipas (México). Hijo de inmigrantes originarios de Qlaia'at y Marjayún, Líbano.

Terminó los estudios de licenciatura en Derecho en el Centro Universitario Tampico-Madero, perteneciente a la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT); posteriormente, es maestro en la Facultad de Música de la misma Universidad, donde actualmente imparte las cátedras de Filosofía del Arte, Arte de México y Plástica Latinoamericana, además de Diplomados Artísticos de Postgrado. Fue maestro, durante 6 años, en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey,Campus Tampico, donde fue reconocido en diez ocasiones con la Excelencia Académica, en las cátedras de Apreciación Estética, Historia de México, Historia Moderna de Occidente e Historia Mundial Contemporánea , así como en otras importantes Universidades del Puerto de Tampico, impartiendo entre otras , las cátedras de Antropología Social e Historia Social de México.

También ha sido coordinador de programas de estudio de las materias de dibujo y pintura en el Instituto Regional de Bellas Artes de Tampico durante 9 años y responsable de la restauración de la Catedral de Tampico.

El prestigiado muralista Ramón Cano Manilla fue su maestro (conocido también por haber sido mentor, años antes, de Frida Kahlo), a quien se le recuerda, además, por haber sido co-fundador de las Escuelas de Pintura al Aire Libre de la Academia de San Carlos, junto con Alfredo Ramos Martínez, y fundador, en Ciudad Mante, del primer Instituto Regional de Bellas Artes en Tamaulipas, instituto en el que Jorge Yapur realizó, durante 6 años, sus estudios de Artes Plásticas(1950-1956).


Exposiciones

Jorge Yapur tiene en su haber más de 50 exposiciones de pintura individuales en diferentes partes del país. Ha realizado más de 300 metros cuadrados de pintura mural, tanto en la Universidad Autónoma de Tamaulipas como en el Tecnológico de Monterrey ,Campus Tampico.

La obra del pintor es calificada, en el año de 1972, por el Instituto Nacional de Bellas Artes en la Ciudad de México, siendo entonces director del Departamento de Artes Plásticas, Jorge Hernández Campos, quien junto con otros asesores le otorgan el derecho para exponer gran parte de su obra en la galería José María Velasco del propio instituto, en enero de 1973. Posteriormente, el gobierno del estado de Nuevo León, presidido por el Lic. Luis M. Farías, lo invita para exponer su obra pictórica en la Sala de Arte de Monterrey, N.L., que dirige el profesor Francisco Guzmán del Bosque, en el mes de julio de 1973. También, por medio del H. Ayuntamiento de Guadalajara, Yapur expone su obra en el Centro de Arte Moderno de la misma ciudad, siendo director el Ing. Miguel Aldana Mijares, en el año de 1976.

Posteriormente, la Universidad de Guanajuato exhibe sus cuadros en la sala Hermenegildo Bustos durante un mes, justo después de la exposición de Vicente Rojo, previo al Festival Internacional Cervantino, también en 1976.

Por invitación especial de la Universidad de Sevilla, España, expone parte de su obra en la Expo-Sevilla ´92, en la muestra de "Pintura Universidad de México", inaugurándose esta participación en el Pabellón de México por la Universidad de Morelia, Mich., organizadora del evento, el 25 de agosto. Su obra permaneció expuesta, desde esta fecha hasta la clausura del evento, en la Sala de la Rectoría de la Universidad de Sevilla, en octubre de 1992.

Por su trayectoria artística ha recibido diversos reconocimientos: la medalla de oro al mérito, por el Ateneo de las Huastecas, grupo Por-Arte de Tampico, maestros de la Delegación Sindical del Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, Tamps., las Palmas de Oro del Arte de la Sociedad Civil de Artistas de Tampico.En ceremonia solemne el entonces Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas,Ing. Humberto Filizola Haces, devela una placa con el nombre de Jorge Yapur Sherife en el Taller de Artes Plásticas de la Facultad de Música, en Tampico. En 1998 y 2001, recibió los homenajes por parte del R. Ayuntamiento de Cd. Madero y Ciudad Mante Tamaulipas, respectivamente, donde se le calificó como Hijo Distinguido de estas ciudades.El Instituto Tamaulipeco de Cultura, el gobierno del Estado de Puebla y el municipio de Xicotepec de Juaréz, así como la Fundación Quetzal A.C. han otorgado reconocimientos por su trayectoria al artista plástico. En 2005, le fue entregada la medalla "Candelario Garza" por el R. Ayuntamiento de Ciudad Madero. En 2010 el R. Ayuntamiento de Tampico honró merecidamente al Maestro ,con la develación de una placa con su nombre a uno de los salones de la Casa de la Cultura de este puerto.

Los orígenes. Fragmentos de un documental


Mis padres llegaron a México como tantos otros inmigrantes , buscando un hogar para establecerse. Sin embargo hay que recordar que las migraciones árabes que llegaron a México tenían como objetivo llegar a “América”, lo que específicamente significaba los Estados Unidos, y México era tomado como una puerta hacia ese país, pero debido a las leyes migratorias restrictivas decretadas por el gobierno estadounidense, muchos se quedaron en la República Mexicana y México comenzó a ser imaginado como un territorio atractivo económicamente y hasta cierto punto, como un país poseedor de tradiciones similares a las propias de los países árabes. Además ,en el caso específico de la migración libanesa, se pensó a México como un país proclive al entendimiento de árabes maronitas o judíos sefaradíes,considerados como minorías inscritas dentro de una gran mayoría musulmana.La población mexicana profesaba la religión católica casi en su totalidad, aunque de manera oficial el país había sido declarado como un Estado secular desde el movimiento juarista, lo cual permitía la convivencia con otras comunidades religiosas

La primera vez que mi Padre ( Juan Yapur Elías ), viajó a América ,tenía 14 años,y el viaje lo realizó en compañía de unas parientas de mi Madre (Sdagía Sherife). Sin embargo, en Marsella (Francia) , le impidieron proseguir el viaje , ya que mi Padre padecía en ese momento una infección ocular , una especie de conjuntivitis . Irremisiblemente se queda solo siendo todavía un niño . Al cumplirse la cuarentena que le habían impuesto las autoridades francesas, continúa su viaje , pero llega a la Argentina a principios de 1903 y se establece en Rosario de Santa Fe , donde posteriormente se casa y tiene una hija, mi hermana Sara. Enviuda y tras 18 años decide regresar a su tierra natal (1920), pero los parientes políticos no consienten que se lleve a la niña.

Los esposos Juan Yapur y Sdagía (Rosa) Sherife, en compañía de sus hijos Antonio y Pedro. La fotografía fue tomada en 1927,cinco años después que la pareja llegó a Tampico.

En Líbano desposa a mi madre , que también había enviudado y tenía una hija, mi hermana Teresa. Del mismo modo que a mi padre , los suegros le impiden viajar con la niña, quitándosela .

Mi Madre estaba embarazada y tuvo que fajarse el vientre para ocultarlo y así ser admitida en el barco, su estado de gravidez era muy avanzado y terminó dando a luz (1922) a mi hermano Antonio, en aguas cubanas , en un barco inglés llamado "La reina Victoria de Inglaterra ", un 24 de octubre , una fecha significativa porque algunos años después se conmemoraría el "Día de las Naciones Unidas"

En 1922, mis padres desembarcaron en el Puerto de Tampico y se establecieron en Villa Cecilia , ahora Ciudad Madero desde 1930 .

Mi padre fue un próspero comerciante que gestionó el primer Centro Libanés que hubo en el Estado de Tamaulipas. En este lugar, mis padres nos procrearon a mis hermanos Pedro (1924),Victoria (1927), Paula (1931) , (Antonio había nacido en el barco y se le consideró Inglés),y a mí.


Desgraciadamente mi Madre murió cuando yo tenía un año , me tuvo a pesar de que los médicos le advirtieron que sería a costa de su propia vida. Como era de esperarse, mi Padre quebró económicamente en el intento de sanarla . Y quedó viudo nuevamente .Llorando su tragedia , marchó mi padre con cinco pequeños y con toda la amargura del mundo a cuestas.

En Ciudad Mante , donde finalmente nos establecimos ,también se afincaron las familias; Nacoud, Hanun , Jobi, Yada, Saade, Balat, Melik, Jalil, Askar,Charur, Yunan, y Apess (éstas tres últimas en Xicoténcatl , a treinta y cinco kilómetros de Ciudad Mante). Mi Padre abrió la tienda "La Fama", que después a mi cargo se transformó en "Casa Monkey", mis tres hermanos mayores se fueron a radicar a Estados Unidos , nos quedamos Victoria y yo , ella fue quien me crió siendo todavía una niña. Luego regresó Pedro , quien con el tiempo se convirtió en un excelente y reconocido profesional dentro del ámbito de la fotografía.

A Victoria la casó mi Padre con un paisano que le doblaba la edad, mi hermana poseía una belleza deslumbrante, supongo que mi Padre pensó que con el matrimonio la protegería , incluso de ella misma. La noche de bodas, Victoria se fugó por la ventana de la habitación. Pasaron años para que papá la perdonara.

Ahora he envejecido y no hay un solo día en el que no recuerde a mi Padre, en lo terrible que fue para él cuando enfermé de tuberculosis , en una época donde todo el que la padecía, irremediablemente moría .Papá se reveló contra la fatalidad, luchó ferozmente por mi vida ... al menos ese duelo se lo ganó a la muerte ,ella se lo debía.

La infinita tristeza de no haber conocido a mi madre, dejó en mí una profunda herida que únicamente cerró , cuando me casé con mi esposa Alicia , fiel compañera de mil batallas y quien me ha brindado la esencial ternura, vital alimento para mi proceso creativo.


Huastequismo

"El Huastequismo es mi modesta y agradecida contribución a Tamaulipas, mi Estado natal, lugar donde están sepultados mis padres, donde me casé y nacieron todos mis hijos.
Jorge Yapur Sherife

"En este mismo lugar–cuyo proverbial perfil cosmopolita el Maestro refrenda con sus propios orígenes–, Jorge Yapur Sherife incuba una de las más asombrosas propuestas estéticas de las goteras del siglo XX mexicano.

La ha denominado Huastequismo, pues se apoya nada menos que en los esquemas estéticos de la nación Huaxteca, de honda huella en el remoto horizonte cultural de nuestro país " Raúl Sinencio Chavez

La Neo-Cultura Huasteca, es una propuesta para las artes plásticas que el artista Jorge Yapur Sherife después de investigar y escudriñar durante varios años la historia de los Huastecas, modestamente intenta prolongar la gran variedad de los sorprendentes elementos estéticos que constituyan la plástica original de los Huastecas, re-creando nuevas figuras y personajes al reproducir muchas de las características que formalmente empleaban los artistas huastecas para la elaboración de piezas en la cerámica lo mismo que su grafismo en la pintura.

La corriente estilística Huastequismo, tiene como fundamental punto de partida los tres periodos históricos en que se ubican cronológicamente a los pueblos huastecas que son: pre-clásico, clásico y pos-clásico, períodos que abarcaron en la historia un rango de antigüedad aproximada de 2 500 años, 1 100 años A.C., hasta 1 400 años D.C.

La obra artística de Jorge Yapur Sherife generalmente está constituida por formas y elementos estéticos, que indistintamente se dieron en estos períodos,que entremezclados ,uno con otro año,ha añadido el factor particular de la forma de sentir y de pensar de un artista de otro tiempo que obedece y está determinado por diferente momento histórico, nos presenta un nuevo concepto estilístico que Jorge Yapur ha calificado como HUASTEQUISMO.

"La pintura de Yapur me parece una pintura con “alma”; pero además me parece una pintura bella, pero de esa belleza per se, de esa belleza, parangoneando a Kant, diré “pulchritudo vaga”- Jorge es un amante, diría yo, un apasionado de la Huasteca y su arte; encontró en figuras huastecas primitivas el fulcro de donde parte su corriente muy propia que él ha llamado (con buen tino) “Huastequismo”, corriente ya reconocida y premiada en varios lugares de la república y del extranjero". Luis De La Cuesta

"El Huastequismo del Maestro Jorge Yapur es un emocionado tributo a la tierra que recibió a sus antepasados para compartir, no sin asperezas, sueños, luchas, vida diaria; se asimila a los antiguos artistas huastecos y con poderosa imaginación doblega al tiempo y restablece la comunicación con quienes considera sus hermanos: Los originales habitantes de su Tamaulipas entrañable." Felipe Llanas Moreno

"Conocer la obra del maestro Jorge Yapur Sherife, ha logrado transportarme al México nativo y ancestral, a los verdaderos dueños de la tierra, a mi adolescencia de ávido lector de Rulfo y Castaneda, al esoterismo mesoamericano ... a las raíces mismas de nuestra América india ... gracias al maestro por tan maravilloso viaje". Al Muru Andalucí


"El primer artista real que conocí en Tampico fue Jorge Yapur. Supe que lo era antes de ver colgados sus cuadros. Eran los primeros años de los setenta.

Descubrí que lo era porque hablaba como un artista, se reía como un artista, maldecía como artista.

Yo había conocido antes a dos o tres tampiqueños que, con todo y afanes, no acababan de parecérmelo. Algo fallaba. Les faltaba un poco de amor, un poco de odio. Sinceridad.

Por éso Jorge me sorprendió. Su personificación del Artista Plástico Tampiqueño, del Artista, en fin, era inédito en el Tampico pretencioso de los setenta.

Luego fue que aquella noche mire colgados sus cuadros en la Galería Dimensión Cinco. Ahí estaba Jorge con su camisa de manta, copa en mano, y ahí estaban sus telas mostrando la fuerza que bullía en su interior. Los miedos y los placeres que se movían en su sombra.

A Jorge lo empujaba un profundo respeto por el arte. No era un farsante. No estaba dispuesto a ejercer como artista de fin de semana de acuerdo a los requerimientos de la sociedad porteña de la época.

Después de esa noche nos hicimos amigos. Fuimos vecinos en el mismo edificio. Lo mire pintar. Pasaron los años.

La muestra que hoy presenta Jorge Yapur es, digamos, una breve retrospectiva, apenas el bosquejo de un largo trayecto de búsqueda constante y hallazgos magníficos. Es un gusto que, en cierta forma, Jorge nos concede a sus amigos, a quienes conocemos y admiramos su trabajo. Y un pequeño atisbo de su magia para las nuevas generaciones.

A través de cuatro décadas en Tampico, más de la mitad de su vida, Jorge nunca me decepcionó como pintor o como artista-ese hombre que hizo el arte en la soledad pero que, en la vida pública, protagonizó siempre al artista con orgullo.

Con su sensibilidad y su coraje, con sus pinceles y su actitud, Jorge dio un gran paso entre el Tampico provinciano y el tiempo presente. Asumirse así fue un designio que Jorge aceptó sin dudar y al hacerlo, desplazó estructuras que en el puerto tenían décadas de inmovilidad. Jorge no apostó con mezquindad o temblor las monedas sobrantes de una vida luchando cotidianamente. Apostó su vida. Y todos, con él, hemos ganado. " Arturo Castillo Alva (2007).


.



Notas

* Así fue calificado en 1998 el Maestro Jorge Yapur por el escritor jalisciense Dr. Gabriel Gómez López, quien es coordinador del taller de literatura "Luis Patiño" desde 1991 y de los programas de radio "El taller de la palabra" y "Polvo del estante". Así como colaborador del suplemento dominical del diario La Jornada de México .

Fragmentos de un Documental, de Victoria Yapur.

Diccionario Enciclopédico de Mexicanos de origen Libanés y de otros Pueblos del Levante , de Patricia Jacobs Barquet.


Por Victoria Yapur
Publicado originalmente en Páginas Árabes.com

  
©2016-paginasmexicanas®