miércoles, 31 de octubre de 2012

¡ Qué Viva el Día de Muertos ! - Rituales que hay que vivir en torno a la muerte


El culto a la vida, si de verdad es profundo y total,
es también culto a la muerte.
Ambas son inseparables. Una civilización que niega a la muerte
acaba por negar a la vida.
Octavio Paz.

A propósito de la festividad del Día de Muertos que cada año nos muestra el sincretismo resultado de largos procesos culturales, resulta fundamental anotar que más de 40 grupos indígenas, que superan los seis millones de personas, sostienen rituales asociados con esta celebración. Por ello planteamos una revisión de la diversidad de enfoques que contribuyen al análisis y al conocimiento de esta festividad.


 La muerte no es misterio temible. Tú y yo la conocemos bien.
No tiene secretos que pueda conservar
para turbar el sueño del hombre bueno.
No apartes tu cara de la muerte.
No temas que te prive de la respiración.
No le temas, no es tu amo,
que se abalance sobre ti, más y más veloz.
No es tu amo, sino el servidor de tu Hacedor,
de lo que o quien creó la muerte
y te creó y es el único misterio.
.
La muerte está presente en la cultura de México. Nuestros dichos son relativos a ella: “boda y mortaja del cielo bajan”; “mujeres juntas, ni difuntas”; “de buenas intenciones están llenos los panteones”; “te espantas del difunto y te abrazas de la mortaja”. Sin la muerte no existiría el valiente mexicano, “si me han de matar mañana, que me maten de una vez”; ni el héroe y el caudillo respetable, el que luchó por sus ideales.

Pero esta idiosincrasia ha llegado a ser mal entendida. En muchas ocasiones se piensa que el mexicano no sufre la muerte, sino que hasta la desea. Algunas películas, canciones, fotografías y libros hacen pensar en el mexicano como un pueblo adorador de la muerte, lo cual es una irreverente falacia.


El mexicano le teme a la muerte: si no entonces, ¿por qué pactamos con ella? Lo que pasa es que cada cultura tiene una forma diferente de acercarse a ella y la nuestra es por medio de la insolencia.

La fiesta para los muertos es una forma de rendir culto a los antepasados, aun cuando para la gente extraña a nuestras costumbres (los extranjeros, los otros) sea irrespetuoso y lo pueden ver de una forma insana diciendo que llegamos al límite de la necrofilia.Pero no hay tradición más mexicana que los días de muertos; por mexicana me refiero no relativo a los usos prehispánicos, sino a lo que podemos concebir como México.

De esta forma, las celebraciones en las que se propicia el culto a los antepasados (comunitarios y/o familiares) son, como se mencionó, los ritos funerarios y los de recordatorio. En el caso particular de la celebración más importante en nuestro país, Día de Muertos, es producto de dos tradiciones culturales: la hispana y la prehispánica. La mayor parte de los pueblos campesinos de México la festejan, tanto indígenas como mestizos, ya que coinciden con el fin del ciclo agrícola de muchos productos, entre ellos, el maíz de temporal y la calabaza. Es época de abundancia, en contraste con las carencias que padecen los agricultores el resto del año. Por esta razón se lleva a cabo la fiesta más grande, es el consumo en una economía irracional, esto es, cuando existen excedentes en la producción, que se significan como movimientos tensionantes, es necesario abrir una “válvula de escape”, siendo ésta la economía irracional. Este tipo de economía permite el consumo de los sobrantes vía los rituales, quedando el beneficio al interior de la comunidad. De esta forma los rituales agrarios permiten la regulación de los procesos sociales.


El día 2 de noviembre, además de ser una festividad agrícola, es una celebración relacionada con el culto a los antepasados, a los muertos. Es el tiempo en el que las almas de los parientes desaparecidos regresan a las casas a convivir con sus familiares vivos. No debemos olvidar que en algunos grupos indígenas los antepasados, algunas veces deificados, regulan las relaciones entre los individuos.

Oficialmente, según el calendario católico, el día 1 de noviembre está dedicado a Todos Santos y el día 2 a los Fieles Difuntos. Sin embargo, en la tradición popular de gran parte de la República Mexicana, el día 1 se dedica a los muertos chiquitos o niños fallecidos, y el día 2 a los adultos o muertos grandes. No obstante, se dan una serie de variantes a lo largo del país: en algunos lugares se dice que el 28 de octubre es el día de los matados, o sea de aquellos muertos en accidente, y que el día 30 de octubre llegan las almas de los limbos, es decir, de los niños que murieron sin ser bautizados.

Esta distinción de dos celebraciones de muertos según la edad, proviene de la época prehispánica. Fray Diego Durán dice que en el ritual indígena nahua existían dos fiestas dedicadas al culto a los muertos: Miccailhuitontli o Fiesta de los Muertecitos, que se conmemoraba en el noveno mes del calendario nahua, y equivalía al mes de agosto del año cristiano; y la Fiesta Grande de los Muertos, celebrada el décimo mes del año. Estas fiestas, además de dedicarse a los muertos, también eran propiciatorias de la agricultura, ya que en ese mes (agosto para los cristianos) debido al hielo, temían los indígenas la muerte de las sementeras. Para ello se “apercibían con ofrendas y oblaciones y sacrificios”. Durán, pasados algunos años de la Conquista, pudo observar que el día de Todos Santos ponían ofrenda para los niños muertos, y el siguiente día otra para los difuntos adultos, dejaron de hacerlo en agosto (que es cuando acostumbraban), para así disimular que celebraban sus festividades y aparentar que festejaban las celebraciones cristianas.

Las ofrendas consistían en dinero, cacao, cera, aves, frutas, semillas en cantidad y “cosas de comida”. Es interesante señalar que a principios de este siglo, en lo que actualmente es la Delegación Magdalena Contreras, Distrito Federal, todavía se celebra la Fiesta de los Muertecitos, a la cual aún se le designaba con el nombre de Miccailhuitontli. Durante esta celebración, el día 1 de noviembre se llevaban a la cima de la montaña llamada Acoconetla ofrendas consistentes en ollas y jarros que contenían leche, atole, chocolate y pan dulce. En este lugar se adoraba a Tláloc, dios de la lluvia, para quien se sacrificaban niños, que se convertían en tlaloques. Por esta razón se le dio a la montaña el nombre de Acoconetla, que significa “lugar de los niños de agua”, ya que ellos enviaban el preciado líquido a la tierra.


Por otro lado, en España también había un culto a los difuntos. Las creencias en el “más allá” y la devoción a las ánimas, estuvieron inmersas en rituales importantísimos. Día a día han ido desapareciendo. Sin embargo, actualmente el mes de noviembre recibe el nombre de “mes de las ánimas” durante el cual se les rinde culto en diversas formas. No sólo en noviembre se recuerda a las ánimas, sino también en Navidad, a fines del año.

Lo que se puede notar, a partir de lo anterior, es la convivencia de dos sistemas ideológicos que, en un momento, pudieran ser irreconciliables: por un lado el europeo-hispánico y por otro el nahua-prehispánico. La maravilla del humano es ser adaptable, de esta manera no sólo se adapta biológica sino también culturalmente. El sincretismo no es sólo una forma de aculturación, es también una amalgama de sistemas simbólicos que dan paso a un nuevo sistema de códigos.

De esta manera, no podemos decir que las festividades de días de muertos sean una evocación del pasado prehispánico. Al contrario: es una representación de la identidad, una re-creación de los orígenes de un pueblo sincrético y sintético. Se sintetizan, suman, los cuerpos, sumas, y las ideologías, sistemas culturales, mestizando no sólo nuestras características físicas, sino también nuestras mentalidades y saberes. No podemos concebir el mundo nuevo sin la perspectiva de los otros que ahora son nosotros. Esta suma de cosmovisiones es la que da sentido a los días de muertos. Si aseveráramos que es un ritual prehispánico, debería celebrarse en los días propios, pero al ser síntesis de dos pensamientos, le damos la validez merecida.


Así, aun cuando se ha olvidado que es una festividad agrícola y que, por lo tanto, debe ser celebrada en las comunidades agrícolas, esto es, excluyendo a las zonas indígenas de cazadores-recolectores del norte, la celebración se ha introyectado en todos y cada uno de los mexicanos, sin distinción de zona productiva, fisicobiótica y/o económica.

De esta manera, subyacen los mitos creacionistas de una y otra cultura en el contexto de los símbolos propios de esta celebración. Se debe entender que la una no subyuga a la otra; que al contrario, conviven y se amalgaman para proclamar el símbolo de la muerte que deviene de la síntesis de los pensamientos.

El caso concreto de lo anterior es el nombre propio, y oficial, del proceso ritual Fieles Difuntos. La concepción del muerto emerge de la experiencia de la muerte, esto es, al ser el deceso un evento físico, nuestra experiencia apropia el conocimiento relativo acerca del cadáver, forma material de la defunción, así como el proceso de tanatomorfosis que prosigue a la finitud. Así pues, las representaciones realizadas de la muerte siempre nos conllevan a un esqueleto, una calavera, con lo que simbolizamos también al finado. Las mismas palabras tienen el simbolismo y significado de la experiencia.

No es lo mismo un finado que un muerto o que un difunto. Estas palabras españolas y latinas tienen un significado diferente en la experiencia simbólica del mexicano. El finado representa al que acaba de morir y deviene de la finitud, el límite y el fin. Por este motivo es poco usado. Por otro lado, muerto tiene la representación del esqueleto, figura e ícono de la misma muerte, pero en el simbolismo, al tener una sonrisa, no espanta (“¡espántame panteón!”), sino que es la representación del umbral que debemos pasar para ser antepasados. Por último, y en correlación con lo anterior, difunto, aquel que forma parte de los antepasados.

Todas estas palabras tienen un referente simbólico que le dan un significado a los mitos, leyendas y procesos rituales propios de nuestra cultura. La amalgama de las palabras, las que utilizamos y simbolizamos, lo mismo significamos que asignamos, no son más que la representación de la cosmovisión, de la religión. Aquí es necesario diferenciar a la religión institucional de la religión popular.


Mientras que el catolicismo instituye, promueve y legisla una serie de conocimientos y creencias, la gente común, el gentil, adopta, cuando no adapta, sus preceptos a la propia forma de entender. De esta manera, el sincretismo religioso que se ha dado en América indígena, es la clara muestra de una religión popular. En este marco, la celebración de Todos Santos, o sea, de aquellos santos que no se encuentran en el calendario santoral, valga la redundancia, son celebrados en este día 1 de noviembre, y al siguiente, 2 de noviembre, todos los feligreses que han muerto y son acogidos por la madre Iglesia.

El gentil tomó estas conmemoraciones de carácter eucarístico y las transformó en celebraciones de tipo paganas, donde el principal actor son sus antepasados. Día de Muertos, Fieles Difuntos, no son un día, son días ceremonias que tienen inmersa una connotación religiosa, donde el rito confirma el culto y éste simboliza la comunión y pacto de una grupalidad que traspasa los límites. La muerte no nos puede alcanzar mientras haya quien nos conmemore, quien nos recuerde.

Muertos y difuntos; y almas, ánimas, espíritus, tonalli, teyolia, ihiyotl, no son más que palabras que se sincretizan y simbolizan el mismo principio, lo que da vida, entidad anímica. De tal suerte que el antepasado, en su forma anímica, es “el que viene de allá”, de donde es la región de los muertos, con un permiso para disfrutar, celebrar y reafirmar los lazos de identidad en una comunidad. El que viene es “el que se nos ha adelantado”, al que veremos, ¿pronto?.

Por este motivo, esta celebración no es el duelo, no duele. No puede recibirse al pariente, al amigo, al antepasado con lágrimas en los ojos; es tiempo de fiesta y podemos hacerla. Al visitante se le abren las puertas y se le da en abundancia, porque gracias a su intercesión con la divinidad (Fieles Difuntos,santos, antepasados), nos han brindado una gran cosecha. El que venga, sea de aquí o forastero, es convidado, no vaya a ser el muerto disfrazado.


La fiesta y el carnaval esconden la confirmación de los mitos de origen, el significado de la algarabía es la comunión de la grupalidad. Por esta razón, en la actualidad las festividades de Todos Santos y los Fieles Difuntos, producto de dos tradiciones culturales (volviendo a recalcar que es europea-hispánica y nahua-prehispánica), consiste en una serie de prácticas y rituales entre las que destacan la recepción y despedida de las ánimas, la colocación de las ofrendas o altares de muertos, el arreglo de las tumbas, la velación en los cementerios y la celebración de los oficios religiosos.

Dentro del complejo marco del culto y del servicio a los muertos, la ofrenda tiene un papel preponderante, es el centro de la celebración. Sabemos que en la descripción de los ritos y el ceremonial para la atención y servicio de los muertos la ofrenda representa una de las fases de interpretación más trascendentes del culto.

Ofrendar es compartir con los parientes difuntos ciertos goces de la vida y algo de los frutos obtenidos en la anualidad pasada. Si el servicio de la comunidad para sus muertos se identifica básicamente en el modo de ofrendar, la ofrenda no se otorga como una dádiva sino como un ofrecimiento o sufragio coaccionado por una tradición que hace realidad la existencia de las ánimas.

La ofrenda se prepara y exhibe como expresión de sentimientos aparentemente de gratitud, amor y veneración, que no pueden esconder el temor a la insatisfacción y al disgusto de los sobrenaturales visitantes. Así la ofrenda se obsequia como un acto propiciador de personal y solemne pleitesía, constituyéndose por ello en carga sagrada, en acto de aseguramiento para quien según sus vínculos parentales o de intereses está (de acuerdo con las normas) obligado a recibir y atender a las ánimas que en noviembre acuden a su antiguo hogar a disfrutar de las buenas cosas que en su situación y recinto de difuntos les son vedadas.

La ofrenda es de gran variedad y se diferencia según los factores que influyen en su propiciación y en su acatamiento. En relación a los datos manejados para la comunidad se puede identificar un cuadro de distribución de tipos de ofrenda basado en algunas circunstancias básicas y de acuerdo con:


1. Participación. Estará relacionada con la característica de la ofrenda y el tipo de culto, por lo que puede ser: a) Personal, cuando la ofrenda es una relación entre deudo y ánima, como es el caso de las “coronas”, la “iluminación” o la “llorada” en el panteón. b) Familiar, porque la ofrenda se efectúa como acto solidario llevado a cabo, para dar un ejemplo, en los altares domésticos. c) Social, que puede diferenciarse en: ofrenda para ánimas con deudos y ofrenda para las ánimas sin deudos.

2. Especializada. Tiene correspondencia con su motivación y su dedicación. Así tenemos ofrendas para niños, adultos, padres, abuelos, hijos mayores,hijos menores, hijas, hijos, tíos, compadres, etc., y existe una muy especial dedicada al difunto testador, es decir, a la persona que dejó los bienes actualmente disfrutados.

La cantidad también es un objeto diferenciador. Una ofrenda costosa y rica no necesariamente coincide con la situación económica de los dolientes, porque hay más relación entre la ofrenda y su grado de significación que con las posibilidades económicas; existen muchos ejemplos que ilustran esta situación: la familia que con limitaciones prepara una magnífica ofrenda, como la de gran solvencia que apenas cumple con el requisito. Desde este aspecto la ofrenda puede examinarse como motivador de prestigio, tomando en cuenta: 1) Costo; 2) número de objetos que la componen; 3) número de ánimas ofrendadas; 4) decoración de la ofrenda, y 5) grado de tradicionalidad de los ofrendados.

Lo anterior nos lleva a señalar que saber presentar una ofrenda tiene gran relevancia. Los dolientes conocen dos tipos o formas de exhibir sus posibilidades de ofrendadores ante la comunidad: el altar doméstico y la tumba. La ofrenda se constituye por elementos que le dan su tipo. Podemos considerar que una ofrenda completa tiene los siguientes elementos conformadores: flores, ceras, alimentos, bebidas alcohólicas e imágenes religiosas. Por lo general sólo en la festividad de los difuntos este cuadro general de componentes es observado en su totalidad. Dentro de estos factores constitutivos, la función de la ofrenda complementa su realidad en la actividad necrolúdica de los grupos. Sabemos que la función de la ofrenda es más compleja y no tan sencilla de especificar en una relación descriptiva.


La ofrenda de noviembre es un gravamen, una contribución profundamente coaccionada por la relación de pleitesía. Este sistema institucional de relacionarse vivos y muertos ha creado, dentro de la normalidad de lo cotidiano, cierta angustia. Un tributario, para existir, necesita pautas y normas de autoridad; son las ánimas quienes constituyen dentro de este mundo valorativo ese papel.

Por lo tanto existe en el pueblo mexicano un afanoso anhelo por rendir en homenaje público a sus muertos, evitando así sus represalias. Pero esa conducta no es producida como simple homenaje de veneración y amor a los difuntos. Desde los episodios mortuorios el respeto hacia el nuevo estado de los muertos se evidencia, luego se compagina socialmente con comportamientos que hacen pensar en cierta dependencia de los vivos hacia los muertos, supeditación que atañe por ejemplo a los aspectos de salud personal y familiar, desarrollo de la comunidad, asuntos económicos, el ciclo agrario y la religión.

Por todo lo anterior, pareciera que el ritual de Día de Muertos es una tradición que se mantiene y que conserva la mayor parte de sus tradiciones y códigos, pero no es así. En la actualidad esta celebración enfrenta dos procesos que pueden desaparecerlo. Por un lado la infiltración de pensamientos religiosos no católicos y por otro la infiltración de nuevos símbolos.

Los pueblos de predominancia indígena han sufrido cambios en sus sistemas simbólicos y de vida a partir de la segunda década del siglo pasado, debido a la presencia de los grupos de la Universidad Lingüística de Verano, de ideología cristiana no católica predominantemente. Al abrazar el credo de los cristianos, el indígena acepta los dogmas y creencias impuestos por esta institución religiosa. Al aceptar este sistema de vida, impuesto por los dogmas de fe, se apartan de la tradición, símbolos y sistemas de códigos de la comunidad, separándose y alejándose del resto.

En este sentido, el ritual de Día de Muertos se contrapone con los derechos y obligaciones contenidos en los dogmas de fe del cristianismo. De acuerdo con dicha religión está prohibido realizar homenajes, ritos y culto a los muertos: sólo Dios es sujeto de veneración y pleitesía. De esta manera, al olvidar las raíces del ritual, una celebración agrícola y de convite en torno a la comunidad (tanto de vivos como de muertos), se desvanece porque muchas personas se alejan de la comunidad para convertirse en miembros de otro grupo.


Esta infiltración en la ideología de las comunidades predominantemente indígenas, resulta de peligro sumo para la tradición porque conlleva una aculturación resultante de la inserción de símbolos extranjeros en los Días de Muertos. En la medida en que estas comunidades tienen un porcentaje importante de emigrantes, al regresar a sus localidades llevan símbolos y códigos propios de las ciudades donde emigraron, tanto de México como de Estados Unidos.

Poco a poco se van perdiendo las tradiciones y costumbres del Día de Muertos o Todos Santos. Ello se debe, en gran medida, a la comercialización de estos días, que privilegia la suntuosidad, el glamour, la fastuosidad, aunque no sea tradicional. Asimismo, la entrada de la cultura anglosajona, con el Halloween, va minando la existencia de estas tradiciones.

Pero no en todo México ha pasado esto. Algunas comunidades, a pesar de la occidentalización, mantienen las tradiciones y el culto a los antepasados; han ido adoptando y adaptándose a la aculturación, sin perder sus tradiciones, sino enriqueciéndolas.

De esta manera podemos ver en altares, conviviendo, esqueletos, brujas, murciélagos, calaveras de plástico, entre otros, con las velas, las imágenes religiosas, catrinas, flores y fotos de los difuntos. Cuando se logran sincretizar las ideologías y símbolos de dos lenguajes, de culturas diferentes se puede enriquecer, y puede convivir el Halloween con Fieles Difuntos, entendiendo que cada uno pertenece a un sistema de códigos diferente, pero que se puede amalgamar. En cambio, en la medida en que prevalezcan posiciones extremistas, como puede ser la de la mexicanidad mal entendida, o bien la poca aceptación y permisibilidad de los sistemas religiosos ante una religiosidad popular, esta celebración se perderá, mutándose una fiesta más en un asunto de comercializar y vender productos.

Por este motivo es importante rescatar las tradiciones mexicanas, las cuales tienen un significado simbólico más allá de la comercialización. Debemos desprendernos de la intolerancia a otras cosmovisiones. La celebración europea de Halloween tiene símbolos que pueden ser introducidos a nuestra celebración, porque no se contraponen, y finalmente somos un pueblo mestizo, sincrético.

Por José Erik Mendoza Luján


Profesor e investigador de la Dirección de Antropología Física del INAH y coordinador del Seminario Permanente de la Antropología de la Muerte

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¡ Qué Viva el Día de Muertos ! - Rituales que hay que vivir en torno a la muerte por José Erik Mendoza Luján se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
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domingo, 14 de octubre de 2012

Por un perpetuo 11 de Octubre!!! (Último día de libertad de los Pueblos Originarios).



Se nos habla de la “celebración”del “descubrimiento” ,(¿de qué descubrimiento hablan? … nosotros no necesitábamos “ser descubiertos” ! … sabíamos y sabemos quienes somos! … ahora, si se refieren a que descubrieron la manera de vivir sin esfuerzo y sin trabajar,explotando en aquella época,y aún hoy,a los habitantes de este suelo para obtener y posteriormente rapiñar las riquezas de nuestra tierra … pues … que lo digan claramente!),y del “día de la raza”, ¿de qué raza hablan?,no será de la nuestra,mancillada y casi exterminada … pues sonaría a burla.

Los pueblos originarios consideran esta fecha como el último día de libertad de América.

El 12 de octubre de 1492 comenzó un período de esclavitud, de quitas de riquezas,para quienes vivían hacía siglos en América … lamentablemente … ese período aún no ha terminado,sólo ha cambiado de personajes.

Saquearon nuestra riquezas,sobre todo oro y plata,(muchas de las cuales,aún hoy,permanecen en el Vaticano y la corona española),esclavizaron a los pobladores originarios,(yugo que aún hoy conservamos a través de compañías extranjeras e incluso el FMI),y nos impusieron “su” religión.

(Bien conocido es el triste chascarrillo que cuenta que,cuando llegaron,“ellos” tenían la Biblia,y nosotros las tierras … y al poco tiempo … “nosotros” teníamos la Biblia,y “ellos” las tierras).

[La primera Nao enviada por Francisco Pizarro con una muestra del rescate de Atahualpa llegó a Sevilla el 5 de Diciembre de 1533 y la segunda, con Hernando Pizarro a bordo, el 9 de Enero de 1534; transportaban 100.000 castellanos de oro, unos 450 kilogramos, que sólo constituía una tercera parte de lo que le correspondía al Rey: en el Perú, Francisco Pizarro se había apoderado para ese entonces de nueve toneladas (9.000 kg.) de oro puro y cincuenta (50.000 kg.) de plata].

Éstos,¿cristianos?,trajeron millones de africanos como esclavos en nombre de Occidente y de Cristo. Venían con la espada y con la cruz … rara manera de pretender traer paz y bienestar a nuestras tierras!.

Pero,¿dónde y cómo comenzó nuestra odisea? … debemos remontarnos a la vieja Europa …

El Duque de Medinacelli, Don Luis de la Cerda, era descendiente directo del Rey Alfonso X, el Sabio. En su Castillo se aloja Quiblón en 1484, cuando abandona definitivamente Portugal para radicarse en España y llevar a cabo la misión más importante de su vida.

Permanece entregado a esa empresa en el Castillo de Medinacelli hasta 1486, fecha en la que el mismo Duque anuncia a los Reyes Católicos la presencia del hombre que descubrirá para España los extensos y ricos países del Oeste.

Los soberanos están dedicados a completar la Reconquista y ello causará, inevitablemente, que tarde o temprano caiga Granada en manos cristianas: ésa sería la señal esperada por Quiblón.

Pero es necesario hacer conocer previamente los planes de Quiblón, familiarizar a los Reyes y a la Corte con el futuro Almirante de la Mar Océana. Y es por eso que ya en 1486 arreglan la primera entrevista de Quiblón con Don Fernando y Doña Isabel, que se hallaban a la sazón en Córdoba.

Fray Hernando de Talavera, el Domini Canis que los Reyes nombraron para estudiar la propuesta de exploración de Colón, dio un fallo adverso y procuró desprestigiar al visionario.Empero hubo personajes que durante años apoyaron a Colón: el Cardenal Pedro González de Mendoza; el Contador Mayor del Reino, Don Alonso de Quintillana; el preceptor domínico del príncipe Don Juan, Fray Diego de Daza; el Camarero del Rey, Don Juan Cabrero; el Comendador Don Gutierrez de Cárdenas; el astrónomo franciscano Fray Antonio de Marchena; etc. Y, la ayuda más efectiva: la de Luis Santangel, el Escribano de Ración de la Corona aragonesa, especie de secretario del Rey de Aragón; quien era poderoso banquero y pertenecía a una familia hebrea recientemente convertida al cristianismo. Este personaje siniestro, en combinación con un grupo de banqueros judíos de Génova, sería el financista de la expedición de Colón, en 1492: ofrecería entonces un préstamo de un millón de maravedises a tan bajo interés, 1,5%, que prácticamente decidiría a la Reina a autorizar el viaje de Quiblón.


El 2 de Enero de 1492 Boabdil entrega Granada a Don Fernando y a Doña Isabel; a continuación, el Arzobispo Domini Canis Hernando de Talavera conmina a los herejes,a convertirse al cristianismo: en caso contrario deberán abandonar España.

Fray Juan Perez es confesor de la Reina Isabel; él puede allanar todos los obstáculos para que Quiblón se exprese ante los Reyes,entonces se dirige a Granada y concierta la famosa entrevista; Luis Santangel y los banqueros judíos genoveses se aprestan para financiar la empresa que será una vía de escape infalible para sus hermanos de raza.

En Abril de 1492, Quiblón, el judío converso, quien poco antes carecía hasta de indumentaria y alimentos, reclama para sí y su descendencia el Almirantazgo de la Mar Océana por la Corona de Castilla, el virreinato de todas las tierras descubiertas y los países por conquistar, el diezmo sobre todos los productos que se trajesen a España, ya sea botín o mercancía, etc. Y a tan desmesuradas exigencias acceden los Reyes en la capitulación del 17 de Abril de 1492, firmada en el campamento de Santa Fe, frente a Granada.

El 3 de Agosto de 1492, exactamente en el 1422 aniversario de la toma de Jerusalén, parte Quiblón del Puerto de Palos, en Huelva, con tres Carabelas que ostentan la Cruz con la Orden del Temple. La tripulación se integra mayoritariamente de judíos conversos y lleva un ladino, el Rabino Luis de Torres, que traduce hebreo, arameo y árabe. Contrariamente, no viajan sacerdotes cristianos en las Naos. Retornan el 15 de Marzo de 1493.



Comprendieron muy tarde que Cristóbal Colón era en realidad “Quiblón”, el Supremo Sacerdote. Cuando todo estuvo claro ya no hubo remedio: España entera, ciega como Perseo, se aprestaba a arrojarse sobre el triple cuello de Medusa. Los derrotó un hombre al que subestimaron desde el principio, un hombre que, irónicamente, jamás ocultó demasiado sus intenciones, un hombre que firmaba S.A.M., es decir, Samekh, Aleph, y Mem, las iniciales de Quiblón que significan “S”hekhinah, “A”vir, y “M”etatrón, el triple principio inmanente del Arbol cabalístico Rimmón. Si se observa el facsímil de la firma de Colón, se comprueba que a la izquierda se encuentra un monograma formado por las letras hebreas Beth y He, iniciales del saludo tradicional Borush Hasheim, y luego S.A.M., en columna vertical.

Los puntos corresponden a una indicación en arameo de “palabra”, y las restantes letras completan una “tabla mágica”, o Kadisch, que puede ser leída en varios sentidos, según las formas cabalísticas: las “S”, a ambos lados de la “A”, quieren decir “Shaddai”; la “Y” es la inicial de YHVH; y la “X” significa “Cristo”, que era sinónimo de Messiah entre los judíos españoles. En el último renglón, bien claro, se lee “Cristo Ferens” que no significa “Cristoforo”, como pretendieron inculcarnos, sino “Heredero del Messiah”, pues ferens equivalía a herencia en la Edad Media.




Así comenzó la historia del saqueo en territorio americano … pero solo fué la punta del iceberg.

Pero todo tiene una razón de ser … y estamos hablando de Historia! “La Israel celeste –dice el Talmud– tiene como destino de gloria reinar sobre los pueblos gentiles”.

Dicen los hebreos: “<B’nei anusim> son las palabras Hebreas usadas para identificar a los hijos de los “forzados”. Forzados a “convertirse” a Católico durante la Inquisición en España y Portugal para poder salvarle la vida a las futuras generaciones. Forzados a aceptar una “fe” en contra del Eterno el Dios de Abraham, Ytzak y Ya’akov, forzados a aceptar el Día del Sol para adorar, forzados a comer animales “inmundos”, y no poder participar en las Fiestas del Eterno ni observar las tradiciones Judías de sus padres. (sic)

La mayor parte de los B’nei anusim son descendientes de los Judíos Sefarditas de España . Estos fueron los primeros colonos en Latino América. Ellos trajeron sus bendiciones mientras buscaban la tierra de libertad dada por Adonay.

El libro “Los Judíos de España” establece el siguiente hecho:”En la noche del 2 de agosto del 1492, dos grandes dramas se desarrollaban en forma simultanea en España. En el puerto de Palos, tres carabelas bajo el mando de Cristóbal Colon (uno de los forzados) procedían a los preparativos finales para el viaje histórico del descubrimiento. Y en toda el país, los Judíos de la nación pasaban su última noche en suelo español después de la persecución que duro mas de 1500 años. La simultaneidad entre estos dos eventos, que fueron registrados en la pitágora del explorador Colon, no fue accidental.

Nadie quería ir con Colon en esta expedición al Nuevo Mundo, excepto aquellos que no tenían otra alternativa. O se iban o morían. La historia identifica a unos seis conversos entre los oficiales de mando entre los tres barcos. La gran mayoría de la tripulación era judía. Ellos se habían educado y sabían que el mundo era redondo por el estudio de la Tanak.” (sic) (1)

Queda claro que la “empresa” no fué casual,queda claro el por que vinieron … y queda claro que se llevaron … ahora queda por ver que es lo que nos han legado …

Nos han dejado la decadencia,han aislado a Latinoamérica toda,quinientos años de “Cultura Europea” no han dejado ni un rastro.No somos ni más ni menos civilizados que ellos a pesar de la creencia en contrario que sustentan las oligarquías europeizantes que dirigen nuestros países desde hace cien años.

Por eso una explicación para la decadencia general que asola a los poblados de sangre americana, puede ser ésta: en quinientos años la Cultura europea no prendió en el Alma del americano porque, ni los que la implantaron a sangre y fuego, ni los que la enseñaron beatíficamente, creían realmente en ella. Se les reemplazó a las Razas americanas su milenaria Cultura, dinamizada por la acción de Grandes Mitos, por la Cultura materialista europea, carente de espiritualidad y trascendencia. Y la religión de América, fue prohibida en favor de la Doctrina racionalista del catolicismo: en adelante los nativos tendrían que glorificar la historia bíblica del Pueblo Elegido, adorar a un Dios-hebreo-crucificado del que jamás habían oído hablar, y quedarían fuera de la discusión teológica porque la nueva religión ya llegaba terminada, acabada en su fundamentación filosófica.Pero la riqueza se acabaría. Finalmente llegaría el tiempo de crear nueva riqueza, de hacer producir objetos culturales a aquellos imperios evangelizados. Y entonces, en ese mismo momento, comenzó la decadencia.

Así nació la población mestiza de América, hombres culturalmente indiferentes; que se muestran decididos a no hacer nada. Si no viene un gringo con fe en algo, y vuelve a levantar casas y poblados, ellos no lo harán. Y todo caerá, al suelo, a pedazos, –venganza pueril, pero efectiva– como cayeron sus Culturas ayer y como caerá mañana el Alma de Occidente si se empeña en continuar divorciada de la sangre de América.

Dice Felipe Pigna: el 11 de octubre, es el último día de libertad de América. ¡el 12 es el día de la raza! ¿De qué raza estamos hablando? Las Naciones Unidas abolieron el término raza en 1959 por carecer de todo valor científico y por servir solamente para incentivar el odio entre los hombres de distintas culturas. ¡Y acá seguimos festejando el día de la raza! ¿Qué festejamos el 12 de octubre? El aniversario de la llegada de un comerciante aventurero que se tropezó con un continente maravilloso donde los hombres vivían en libertad y en armonía con la naturaleza. Pueblos como los arahuacos, que le ofrecieron a Colón y sus secuaces toda su amistad, porque para decir amigo decían “mi otro corazón”, y al arco iris lo llamaban “serpiente de collares de colores”. Colón no tenía vocación para la poesía y rápidamente los esclavizó y los puso a buscar oro para el Papa y los Reyes Católicos. En treinta años la población de las Antillas fue exterminada por los invasores empachados de codicia.


¿Qué festejamos el 12 de Octubre? Festejamos la introducción en América de los secuestros extorsivos. El asesino Hernán Cortés secuestró y mató a Moctezuma a pesar de que los aztecas pagaron un rescate de toneladas de oro y plata. Lo mismo hará su compañero Pizarro con Atahualpa en el Perú. La conquista le costó a América 80 millones de vidas que quedaron en las minas, en los obrajes, en las haciendas, para enriquecer al reino de España y a los banqueros europeos. Pero de entrada nomás pintó la rebelión y el caballo, traído por los españoles para dominar, fue adoptado por los nativos que se formaron las caballerías rebeldes de los ejércitos libertadores como el de Túpac Amaru, que les metió miedo a los conquistadores y los obligó a cambiar su política de explotación y genocidio. 
 
Hoy a más de 500 años, la conquista sigue y sigue la lucha desigual de los mapuches contra el emporio Benetton, dueño de 900.000 hectáreas en la Patagonia. En este territorio entrarían varios estados europeos, pero no les alcanza y quieren quitarle la poca tierra que les quedó a nuestros habitantes originarios después del saqueo de Roca y sus secuaces. ¡Nunca Más día de la Raza! ¡No festejemos el saqueo, la violación y el asesinato! ¡Recordemos cada 11 de Octubre a los que nos antecedieron en esta tierra y que enseñaron a sus hijos a cuidarla porque, como dice un proverbio mapuche, nadie es dueño de la tierra, la recibe en préstamo cuando nace y la debe devolver a la naturaleza más próspera y fértil cuando se va. (2)




En el Chaco, los integrantes Qom del barrio Mapic expresan: “El 12 de octubre de 1492 los europeos iniciaron un proceso de colonización en nuestra tierra americana. Algunos libros lo llaman: la conquista de América, el encuentro entre dos mundos; nosotros decimos que ese día comenzó la colonización y el genocidio más largo de la historia, que se llevó la vida de miles y miles de personas.”

“Muchos podrán preguntarse cuál es la importancia de mantener viva la memoria, de reivindicar un proceso de luchas y resistencias que comenzó hace más de 5 siglos. Y es que el genocidio y la violencia continúan. Siguen vigentes las ideas con las que hace 520 años colonizaron estas tierras. Primero fueron los españoles luego los estados nacionales constituidos en territorios expropiados y con fronteras totalmente arbitrarias. Los pueblos originarios fueron ‘los primeros indeseables de estas tierras, los desterrados, los inferiores, los marginados.’”, expresó.

Consideró a modo de reflexión que “la colonización y el genocidio continúan, porque los pueblos originarios, continúan hoy, exigiendo las tierras que por derecho les corresponden, la historia que les fue violada. Pero también continúa en todos los que más tarde nacieron en esta tierra, criollos, negros, inmigrantes de cualquier punto de la tierra, porque en América, los dominadores fueron cambiando de rostro, pero continuaron disputándose el dominio de esta tierra y aún siguen haciéndolo. Continúan silenciando nuestras voces, borrándonos la historia, discriminándonos, marginándonos y persiguiéndonos, aún hoy nos imponen sus normas en función de sus propios intereses: Vale más, el que más tiene. El que más tiene impone su voz y decide lo que es mejor, Y lo que es mejor, beneficia siempre a unos pocos, Y esos pocos no aceptan la rebeldía”.

Han pasado más de 500 años y la lucha continúa … el enemigo es el mismo de siempre … decimosNO al 12 de Octubre! … decimos NO a la transculturización de los Pueblos Originarios !!!

Por un perpetuo 11 de Octubre,último día de libertad de nuestros Pueblos Originarios !!!




“Vosotros debéis enseñar a vuestros niños que el suelo bajo sus pies son la ceniza de vuestros abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a vuestros niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la
vida; el es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.

Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.” (4)

Por Al Muru Andalucí

Referencias:
Marshall López, Director de la Escuela Sefardí.
Felipe Pigna. Bersuit Vergarabat (Quilmes Rock Festival 2004 – 11 de Octubre)
FOB reivindica el último día de libertad de los pueblos originarios
Carta de respuesta del Jefe Piel Rojas de Seattle, a la petición de compra de sus tierras, que le hizo el presidente de los Estados Unidos, 1854

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